La reunión masiva del martes fue pacífica y no hubo enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía, según informaron fuentes oficiales.
Sin embargo, el grupo de línea dura de los estudiantes CLASSE y sus partidarios se separó de la multitud principal para mostrar su resentimiento hacia la nueva ley. El grupo se desintegró en pequeñas facciones por diversas calles de la ciudad y algunos manifestantes lanzaron fuegos artificiales y arrojaron botellas de cerveza a la Policía.
Los antidisturbios respondieron con gas pimienta, y cuatro personas resultaron heridas.
Otras protestas de solidaridad se celebraron en Nueva York, París, Calgary y Vancouver, aunque la magnitud fue incomparable a la de la manifestación de Montreal.
En Nueva York el movimiento Ocupa Wall Street participó en la organización de dos eventos dirigidos a crear conciencia acerca de las protestas estudiantiles de Quebec y en contra de la legislación antiprotestas en todo el mundo.













