La mayor parte de los heridos, entre 30 y 50, han sido tratados por personal sanitario que se ha desplazado a la zona, aunque algunos han tenido que ser traslados a hospitales cercanos, según la Policía de Nueva York.
Richard Correra, que se encontraba en el barco, ha señalado a la CBS que tuvo la sensación de que “el barco chocó contra un muro”. “Decenas de pasajeros saltaron despedidos de sus asientos hacia adelante”, ha indicado.
“Algunos se cayeron hasta el piso de abajo y se dieron con su cabeza en las varandillas y contra las paredes”, ha explicado el pasajero, que ha descrito la escena como un “caos”.
El barco no ha llegado a hundirse, pero ha sufrido importantes desperfectos en su parte delantera al chocar contra el muelle. En el ferry viajaban unas 200 personas, aunque tiene capacidad para unas 400. El navío realiza el viaje desde Nueva Jersey y zonas cercanas hasta el puerto 11 de Nueva York.













