No hay nada peor en la vida que ser malagradecido porque la ingratitud convierte a las personas en seres que con el tiempo se van quedando solas y es que generalmente ese mal es propio de individuos a los que se les ocurrió que lo merecen todo.
La sabiduría popular es aleccionadora, sobre todo aquella que desde el decir de la ironía te describe desde una pequeña frase todo lo que una persona o un grupo es capaz hacer para esconder sus culpas, aunque estas sean inocultables.
Me preguntan amigos y no tan amigos que cómo determino los temas editoriales de Detalles del Momento y francamente debo decir que es un reto porque, aunque generalmente van con la coyuntura.
Para aquellos analistas e intelectuales, que sostenían que el ciclo de gobiernos progresistas había llegado a su fin en América Latina Caribeña, la realidad les está demostrando que ese punto de vista era errado.
El respeto es un valor que se construye muy lentamente y tenerlo e irradiarlo requiere de una gran autoridad moral. El respeto es un espacio que no todos pueden habitar porque requiere, en el caso de las persona.
El éxtasis de la victoria y la agonía de la derrota son dos estados emocionales tan extremos como el amor y el odio, la verdad y la mentira, la luz y las tinieblas, la paz y la guerra, el bien y el mal, el saber y la ignorancia.
La causa de la libertad siempre será una causa en tanto exista opresión en cualquier país del mundo. No importa donde esté el oprimido, no importa su color, su nacionalidad, el lugar donde esté y qué haga porque siempre la libertad.