El avión Solar Impulse, primera y única aeronave propulsada por energía solar, despegó de Texas (centro-sur de EE.UU.) el lunes y aterrizó en la mañana de este martes en Misuri (centro).
Usó una “revolucionaria” estructura inflable en el aeropuerto de Saint Louis, devastado por los tornados que azotaron a esa región del país.
“Tengo la impresión de volver de otro mundo”, afirmó el piloto del aparato, el aventurero suizo Bertrand Picard, al llegar a Misuri, en declaraciones transmitidas en directo por el sitio web de los organizadores del vuelo.
La tercera etapa, de las cinco previstas por sus creadores, Piccard y André Borschberg,
para atravesar el territorio de Estados Unidos, empezó la semana pasada en California.
El objetivo es promover la tecnología de este avión que depende de 12.000 células fotovoltaicas para producir electricidad suficiente como para cargar su batería de litio de 400 kilos, necesaria para alimentar los cuatro motores eléctricos a hélice de 10 caballos de fuerza, tanto de día como de noche.












