Para hablar de Matagalpa hace falta contener el aliento y expulsarlo a fuerza de pulmón para describir su belleza e hidalguía.
Es una tierra abrazada por el verdor de las montañas, el clima fresco y sus dos aspectos más reconocidos: El café y la Revolución.
Por un lado, el Museo Nacional del Café, resguarda la historia del grano en la zona y una gran cantidad de información de gran valor para quienes disfrutan del mismo.

Es una casa colonial adornada de piezas antiguas como pesas, molinos, piedras de moler y otros artículos antiguos, con los que se iniciara la producción del grano de oro en este departamento y que le valdría la referencia histórica cuando se habla del estimulante.
La joven Tracy Orozco, comenta que además se ofrece información de manera gratuita sobre la ruta turística del café y datos arqueológicos, tanto en español como en inglés.
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“Matagalpa está rodeada de café. Aquí pueden encontrar la información de cada variedad de café, pueden informarse más y conocer más de nuestra cultura, donde en cada mañana no puede faltar una taza de café”, afirma.
En el museo, además de realizar el tour informativo, también se puede degustar de la bebida en la cafetería que se encuentra dentro del mismo edificio.
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“Tenemos variedades de café artesanal, donde ustedes pueden degustar y pueden comprar su botellita de licor de café, que se puede disfrutar con sus amigos”, comenta.

Donde nació la Revolución
Si de un repaso a la historia se trata, la casa museo o Casa Cuna del Comandante Carlos Fonseca Amador, es un atractivo que resguarda la justificación moral de las luchas del pueblo.
En la vivienda de adobe pintada de un blanco inmaculado, coronada con techo de teja y ambientada con cielo falso de varas de castilla, se puede conocer la historia del fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional y pasajes trascendentes de la lucha insurreccional que él encabezó.
Mario Zúniga, guardián del templo revolucionario, es el encargado de contar más sobre la vida del Comandante Carlos, al que llama el más grande hijo de Sandino.

“Y su liderazgo lo hace acá en Matagalpa. Él desde pequeño vendía melcocha, vendía rumores, un periódico”, relata sobre su infancia.
Zúniga, afirma que a pesar del problema de miopía que lo aquejaba, era de los hombres que podía ver con más claridad. “Y Carlos estudió el pensamiento de Sandino, por eso es que Carlos es el hombre más grande”, opina.
El museo fundado en 1980 como una galería, en esta casa que era propiedad de una tía de Carlos. “Aquí van a encontrar lo que es el pensamiento político ideológico de Carlos Fonseca Amador. La historia del Frente Sandinista de Liberación Nacional en sus diferentes etapas de lucha, pero también van a encontrar una parte donde van a encontrar todas las mujeres que lucharon como Claudia Chamorro, Arlen Siu, Nora Astorga, Aracelly Pérez, que lucharon con el Frente Sandinista”, comenta.

En la ciudad que también es cuna del Comandante Tomás Borge Martínez, se respira Revolución. Prueba de ello es precisamente el Museo de la Revolución, que rinde tributo a los Héroes y Mártires que entregando su vida dieron el máximo sacrificio por la liberación de Nicaragua.
También, se encuentra un archivo fotográfico, prendas de la época tanto de la lucha armada como durante la gran Cruzada de Alfabetización y una réplica de la casa cuna, hacen trasladar al visitante a los tiempos más duros, que fueron superados y lograron que hoy Nicaragua sea una patria libre, bendita y soberana.






















