Nuestra danza autóctona, el mestizaje, la identidad y la resistencia indígena, fueron parte de los elementos que representó el Ballet Folclórico "Tlakachaltepetl" en la obra "Al Son del Tambor" que se puso en escena en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío.
El Ballet Nacional Tlakachaltepetl que significa "Gente de Mi Pueblo" está compuesto por más de un centenar de bailarines de todas las edades, desde niños y niñas entre los 8 y 12 años, jóvenes y adultos mujeres y hombres, apasionados por el arte danzario.
El espectáculo "Al Son del Tambor" inició con una representación de música de tambores y el choque de la cultura ancestral indígena con los conquistadores españoles.

El profesor Jorge Mendoza, director de Tlakachaltepetl, explicó que durante las 2 horas, se hizo un recorrido sobre la cultura nicaragüense que resistió la embestida española durante la época de la "conquista" en el siglo XVI.
"Estamos celebrando el huipil, estamos celebrando el Día Nacional del Maíz, estamos celebrando a Camilo Zapata por su natalicio, también estamos honrando a Nicaragua, queremos resaltar nuestra identidad nacional y cada una de las danzas que vimos hace referencia a cada una de esas fechas y hacemos un homenaje a la resistencia de los pueblos indígenas en este mes de octubre", dijo Mendoza.
"Nuestro objetivo con este homenaje es resaltar nuestra identidad nacional, abrir espacios a los amantes de nuestra cultura y con esto queremos unirnos a la política cultural de nuestro Buen Gobierno que promueve nuestros valores culturales", agregó el profesor Mendoza.

Entre los integrantes del elenco del Ballet Tlakachaltepetl, está Arling Guerrero, quien tiene un año de estar en esta agrupación.
"Vamos a bailar el mestizaje y es una sensación muy emocionante, diferente y a parte que ayuda a las mujeres a fortalecer su autoestima, motivarse. Ha sido muy bonita la experiencia y estamos muy agradecidas con el profesor Jorge Mendoza que nos ha dado la oportunidad de estar en este ballet y cumplir nuestros sueños de juventud", dijo Arling.
Entre los jóvenes participó José Obregón de 17 años, que tiene tres meses de estar integrado al Ballet Tlakachaltepetl.
"Es una experiencia muy bonita todo lo que he aprendido, todo lo que he tenido la oportunidad de experimentar no sólo de la cultura nicaragüense, sobre nuestra música también me ha permitido quitarme el temor, porque yo nunca había bailado en mi vida y ahora tengo la oportunidad de bailar en el Teatro Nacional Rubén Darío, esto es algo que ha cambiado mi vida por completo", destacó Obregón.






























