El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) continúa avanzando en la investigación, generación y transferencia de tecnología a los productores.
El compañero Miguel Obando, codirector del INTA destacó que de 14 centros de desarrollo tecnológico que existían en el país, ahora se cuenta con 43, de los cuales 23 son fincas de investigación donde se hace validación de tecnología.
Añadió que además son escuelas de aprendizaje, donde se están capacitando a los productores, “venimos atendiendo a la producción, de la investigación que se generan las tecnologías luego viene la capacitación, desarrollo de capacidades con los productores”, subrayó.
Obando enfatizó que ya en este cuarto trimestre del año, “hemos venido avanzando nuestro rol desde la institución del Sistema Nacional de Producción Consumo y Comercio, es la investigación y generación de tecnología, y en ese sentido desde los centros de investigación, fincas de investigación que tenemos y que ahora tenemos un panorama muy amplío".
Dijo que en estos centros tenemos las capacidades para la generación de variedades y tecnología en todos los rubros que se aplican en el país: “Tenemos lo centros para granos básicos, principalmente, para cada uno de los rubros, incluso recientemente se inauguró el centro del maíz. Hay un centro de frijol en Masaya, Masatepe y el centro del arroz en Darío, cada uno de estos tiene su segunda capacidad, ahora hay también centros de ganadería en El Rama, Muy Muy. Pero además centros de investigación café en Matagalpa, La Dalia, Dipilto y Jinotega”, detalló
Explicó que toda la ampliación de centros y fincas, ha sido atendiendo demanda de los productores que se expresan a través de las municipalidades.
Informó que también hay 100 telecentros a nivel nacional que ya tienen la banda ancha, donde no hay problemas de comunicación, “y desde ahí se conectan los productores, sea a nivel nacional, o regional, se hace mucha actividad de transferencia tecnológica”.
Recalcó que en los Centros de Investigación se hacen talleres de capacitación y demostraciones prácticas, donde los productores aprenden a aplicar las tecnologías.
Puso como ejemplo que con la afectación del niño se trabajó mucho en la cosecha de agua y sistemas de riego, “y han sido exitosos los experimentos en cada uno de los centros”.
Informó también que se está llevando un proceso con materiales criollos, “son los mejores adaptados a las condiciones climáticas, ambientales, hemos tenido materiales muy importante que luego viene a proceso de mejoramiento participativo con los productores. Hemos venido sacando mucho material de este tipo, eso es lo que nos ha mantenido una producción en sector agropecuario estable, porque aquí no hemos tenido déficit de producción de alimento en los mercados regionales que históricamente hemos abastecidos, han seguido siendo abastecidos, así estamos bastante bien”, comentó.













