Originario de un pueblo muy pequeño del interior de Venezuela y de una familia numerosa, siendo muy joven vio la oportunidad de estudiar en la universidad, aún cuando no fue comunicación social su primera opción, ni la segunda, ni la tercera, fue la carrera que le fue asignada por la casa de estudio.
Abraham Istillarte, comunicador venezolano, consultor en comunicación, estuvo en la Revista En Vivo con Alberto Mora de Canal 4 y cuenta que aunque al principio no le gustó mucha la idea de la comunicación social, luego fue creciendo en él, con ayuda de buenos profesores, el interés de contar historias, pero contarlas bien y así completó la carrera en 4 años y medio.
Comenzó su proceso de ejercicio, aún antes de graduarse, tenía compromisos con un canal de televisión local, luego otro canal nacional lo llamó. También forma parte de la historia de la fundación de Telesur.
Y comenzó a ver que había necesidades adicionales de entender la América Latina y entender a Telesur como concepto. En esa búsqueda hizo una maestría en estudios latinoamericanos: la política, la economía, la vida en sociedad, pero a entender a América Latina y compararla con el resto del mundo, con Europa, su relación con África, Estados Unidos, como funcionan los organismos internacionales y nuestros países en relación a eso.
“Para mí es un cúmulo de conocimientos y formación que le ha servido para contar verdades”, comentó el periodista venezolano, quien, como consecuencia de sus viajes a Nicaragua ha dejado de decir “chamos” para decir “chavalos” e incorporar otro número de palabras con acento muy nicaragüense.
Hoy tiene una escuela para comunicadores exitosos, “nos hemos dedicado a formar, hermanos y hermanas, que muchos son colegas periodistas, otros no, pero se dedican a hacer comunicación sin haber pasado por una escuela de comunicación, pero tienen algunas destrezas para hacer el trabajo y les faltan técnicas. Nosotros abrimos esos espacios, para ayudar con la técnica, pero ajustadas a los nuevos tiempos, a la explosión de las redes sociales, la forma cómo transmitimos vía streaming un programa de televisión sin necesidad de tener una estructura de un canal de televisión, poder hacer televisión por tu canal de Youtube o cualquiera de las plataformas digitales, desde tu casa o de donde tú quieras”.
No obstante, sigue conectado al ejercicio duro de la Comunicación. En este momento tiene dos corresponsalías, una para China, CGTN en español, y una para Colombia para CMI, pero además tiene responsabilidades editoriales con un medio en el Líbano con mucha influencia en América Latina.
Nicaragua es ya su segunda casa y cuenta que su proceso de aprendizaje se enriqueció mucho con la experiencia en nuestro país desde 2017, cuando comenzó a compartir con colegas este trabajo de formación donde conoció, antes del intento de golpe de estado, colegas que estaban sumidos en las novedades en las que estaba entrando Nicaragua en esos tiempos, como por ejemplo estabilidad y crecimiento económico que experimentaba nuestro país.
“Luego que se dio el intento de golpe de estado, y ver toda la ruptura que ocurrió dentro de esos grupos, pero además salieron otros colegas a defender su tierra, su país, con la palabra, con la verdad, con el reclamo. Para mí fue muy interesante, porque lo viví en 2014 y 2017 en mi país”, comenta.

“Fue interesante traer todo lo vivido, todas las experiencias de agresión para tratar de callarnos a quienes estábamos contando la verdad, defendiendo nuestra soberanía, y ver que estaba pasando lo mismo en este país”.
“Para mí fue riquísimo además ser parte de contar eso, de ayudar además a contar mi experiencia y ver que lo que contaba servía a quienes estaban en la lucha por la defensa de la verdad”.
“En este momento, la generación que está recibiendo información, se ha dado cuenta de lo descarado que es Estados Unidos, que ya no le importa que se le demuestre que ha estado con las manos sucias detrás de cada uno de los procesos de desestabilización de nuestros países”, enfatizó.
Comunicación y desestabilización
“Todo el mundo sabe, y cuando le hablamos al mundo de que Estados Unidos está detrás de esos intentos de desestabilización, todo el mundo lo asume como una verdad, pero ahora la cosa es, si me gusta o no me gusta eso que pasó”.
En ese sentido, dijo que “Ellos (Estados Unidos) no buscan forma de como salirse de esos compromisos, de esas verdades que todo el mundo conoce, nos toca de alguna forma mantener de manera consciente en nuestra gente, que no es justo que un país, por ser más grande, quiera que tú te comportes como ellos quieren que te comportes, y que tomes las decisiones según lo que ellos quieren, que tú comas lo que él quiere que comas. Entonces, como eso no tiene sentido, a nosotros nos toca mostrarlas a nuestra gente y decirles que tenemos el derecho de ser libres y soberanos, y el derecho de decidir por nosotros mismos”.
“La conciencia en nuestra gente es fundamental, y quien cuenta las historias, y quien busca esas historias, tiene que dedicarse a crear esa conciencia en nuestra gente”, reiteró.
Recuerda Abraham que se crearon medios de comunicación exclusivos para el golpe de estado, "Nacieron y murieron, creados solo para eso, y si no podían estar operando dentro del territorio nacional, se fueron a ciudades satélites, a hacer el trabajo, y aparecían periodistas nuestros como estrellas contando cosas que estaban pasando en nuestro país, pero estaban en Miami, Madrid… y desde ahí estaban haciendo el trabajo”.
Redes sociales
Con respecto a las redes sociales, el comunicador venezolano señaló que la manera como estamos consumiendo las noticias, ya no es como cuando muchos de nosotros, ya mayores de 50 años comenzamos a hacer periodismo, “la forma de consumir noticias es diferente, pero en el caso de las redes sociales, la conectividad que tenemos en este momento es extraordinaria, es genial, el problema es quienes nos permiten esa conectividad, cómo nos influyen y las condiciones que nos ponen para permitirnos estar conectado de esa manera”.
Añadió que “¿Cómo no puede ser beneficioso poder tener una conexión directa con colegas en África o Europa, compartir puntos de vista, productor literarios o fotografías, lo que te provoque, pero cómo no puede ser beneficio? El problema está cuando entonces te comparten eso, pero te comparten mentiras, donde muestran hechos que son verdaderos, pero detrás de eso te muestran que algo no es verdad”.
Dijo que las redes sociales han servido para decirnos que son democráticas, pero la ciencia ha hecho un llamado serio a frenar la influencia que tienen las redes en nuestra cabeza.
No obstante, tomando en cuenta eso, “tenemos que ver la forma de cómo estamos usando las redes sociales, usar la verdad como centro, buscar, estar más cerca de la verdad siempre. Es verdad que no podemos tener verdades absolutas,pero sí estar lo más cerca que se pueda. Esto nos permite ser juicioso en el trabajo periodístico, chequeando la fuente, viendo si estas fuentes están completamente organizadas, o tienen la capacidad moral para contarnos las cosas, la solvencia moral, hay que revisar eso al momento. Vamos y chequeamos esa fuente, tomamos eso y contamos las cosas”.
Explica que hay momentos en los que sectores específicos de la población son atacados a través de las redes sociales, en 2018, quienes fueron atacados de manera principal, eran los colegas periodistas.
“El plan era silenciarlos, y que hubiese solo una narrativa, los que ellos decía que estaba saliendo mal y que tenía que cambiar, y a todos los demás los persiguieron al punto de usar esas estrategias de odio, que fueron crímenes de odio, que fue mostrar fotos de sus hijos, mostrar donde viven, amenazar, o mostrar cosas horrorosas para generar miedo”.
“Eso implica que nosotros hemos ido en el tiempo, conociendo también el uso de la herramienta, la forma como entra a nuestra cabeza, y en la medida que tenemos la información, eso se convierte en poder para nosotros, nos hacemos menos vulnerables a ser influenciados, y nos podemos convertir en una especia de barrera para ese tipo de ataques para nuestro pueblo”, finalizó.













