El centro recreativo Xilonem, en carretera a Masaya, recibió la visita de familias que llegaron a disfrutar de las piscinas y de la sombra de los árboles.
En estos momentos por mantenimiento solo una piscina está al servicio de la población. Una amplia piscina para adultos y otra para niños.
Los jóvenes aprovechan la amplitud de la piscina para hacer clavados. Los menos intrépidos llevan sus flotadores para relajarse en el agua.

"Vengo desde Nindirí con mi familia, mi esposo y mi hija. Aprovechamos que hoy mi esposo tiene libre y quería salir de la casa y le dije que no iba a cocinar y acá compramos sopa, pollo frito para la niña y pollo asado para él", comentó Adriana Norory.
"Mis niños son los más felices bañándose acá. Siempre quieren venir y a nosotros nos gusta porque es seguro, bonito, venden comida y podemos estar en mesas que acá te alquilan", expresó Kerling Quezada.
Asimismo, José Miguel Castillo, habitante del barrio Georgino Andrade, comentó que vino a celebrar su cumpleaños.
"Somos de una iglesia y venimos a celebrar mi cumpleaños de manera sana porque acá no se vende alcohol", externó Castillo.






























