La lucha contra los zancudos para prevenir las enfermedades vectoriales como el dengue, chikungunya y zika, se llevó a cabo en el barrio Bóer del Distrito II de Managua, lugar donde los brigadistas de salud visitaron las viviendas para destruir criaderos del mosquitos y brindar recomendaciones a las familias.
El doctor Freddy Suárez, director de Epidemiología del Centro de Salud Sócrates Flores, explicó que una de las acciones principales para que el trabajo sea efectivo, es que las familias permitan el ingreso de los brigadistas a su vivienda y que los acompañen para que sientan tranquilidad al momento de la inspección.
“Estamos en el barrio Bóer del Distrito II, es un barrio que tiene 1 mil 500 viviendas, es un barrio bastante grande y venimos con el objetivo de hacer las acciones de lucha antiepidémica de manera integral y debido a esto necesitamos el apoyo de la población y que nos permita que nuestros brigadistas puedan realizar la inspección, ya con esto que nos apoyen y nos dejen entrar es bastante”, aseguró Suárez.

Una vez dentro de la vivienda, el brigadista realiza tres acciones básicas; destrucción de criaderos, limpieza y abatización de pilas y barriles, y una breve explicación de cómo prevenir la reproducción del zancudo.
“Lo principal es la eliminación de los criaderos, todo aquel depósito que no sirve, que no es útil hay que eliminarlo, no solamente hay que revisar el patio, también en los techos porque hay veces que hay objetos que pueden acumular agua y formar criaderos, los canales aéreos y los que están en el patio también hay que revisarlos porque pueden estar obstruido y formar estancamiento de agua que pueden servir de criaderos de mosquitos”, explicó Suárez.
Una vez realizada todas las acciones, se aplica el larvicida abate que tiene un tiempo de efectividad de 60 días. El brigadista de salud explica a las familias que cada vez que limpien la pila no deben botar el abate, pues el mismo sigue siendo efectivo para evitar que se formen huevos o larvas del vector.
“Aquí siempre que vienen a mi casa los dejó entrar porque considero que hacen un buen trabajo, son muy tranquilos, nos explican cómo prevenir las enfermedades y estamos tranquilos que nos vengan a abatizar. Yo mantengo limpia la casa, que no haya basura, no mantengo chereques y permitir que ingresen los brigadistas porque su labor es importante”, dijo doña Yadira Moncada.

















