No obstante, el aspirante del PS opta por la cautela y advierte a sus seguidores que nada está definido en la carrera hacia la primera magistratura y la verdadera decisión se tomará en las urnas el 22 de abril.

"Podemos ganar, pero sería un error creer que -dados los sondeos- estamos ya en segunda vuelta", declaró el aspirante a la presidencia.

Nacido el 12 de agosto de 1954 en la ciudad de Rouen, Alta Normandía, Hollande se licenció en derecho y luego realizó estudios en la Escuela de Comercio y en el Instituto de Estudios Políticos de París, el emblemático "Sciences Po".

Durante 1974, cuando dirigía la Unión Nacional de Estudiantes Franceses en Sciences Po, tuvo su primer acercamiento real con los socialistas al organizar un comité de apoyo a François Miterrand, quien en 1981 conquistó la presidencia.

Su adhesión formal a esta agrupación ocurrió en 1979 mientras estudiaba en la prestigiosa Escuela Nacional de Administración, la cual ha sido cuna de la mayor parte de los políticos franceses.

Colaboró con diversos gabinetes ministeriales de la mano de Jacques Delors y de Lionel Jospin, fue alcalde de la comuna de Tulle, en el departamento de Corrÿze, y entre 1997 y 2008 se desempeñó como primer secretario del Partido Socialista.

Durante casi 30 años fue pareja de Ségolÿne Royal, ex candidata a la presidencia en las elecciones de 2007, con quien tuvo cuatro hijos. En la actualidad su compañera es la periodista Valérie Trierweiler, cuya intervención en la campaña ha sido bastante discreta.

Está considerado como una un hombre de carácter afable y buen sentido del humor, aunque con poca experiencia administrativa.

A Hollande se le abrieron las puertas a la candidatura el año pasado tras el escándalo sexual en el que quedó involucrado Dominique Strauss-Kahn, señalado hasta entonces como el posible aspirante a la presidencia por el PS.

En octubre de 2011 se impuso a Martine Aubry en las elecciones primarias del PS y se convirtió en el candidato de ese partido para las elecciones.

Dentro de las líneas fundamentales de su programa de gobierno sobresalen la disposición de crear 150 mil puestos de trabajo, la aplicación de un impuesto del 75 por ciento a las ganancias superiores al millón de euros anuales y suprimir una parte de las exoneraciones fiscales de muchas grandes corporaciones.

Hollande también se propone renegociar el nuevo tratado adoptado en marzo de este año por 25 de los 27 países de la Unión Europea que prioriza la austeridad, la disciplina fiscal y las sanciones, en vez del crecimiento.

Al inicio de su campaña declaró a las grandes finanzas como el principal enemigo.

"Mi adversario de verdad no tiene nombre, ni rostro, ni partido, ni será candidato. Pero es quien gobierna. Es el mundo de las finanzas que ha tomado el control de la economía, de la sociedad y de nuestras vidas", aseguró en un acto en Le Bourget, aunque en las últimas semanas ha atemperado el tono en este tipo de argumentos.

En política exterior sus principales propuestas son retirar las tropas de Afganistán antes de fin de año, ampliar el número de miembros fijos del Consejo de Seguridad de la ONU, aunque conservando el antidemocrático derecho de veto, impulsar el multilateralismo y aumentar la ayuda a los países en desarrollo.

Hasta ahora las encuestas vaticinan una primera vuelta muy cerrada el 22 de abril entre Hollande y el actual presidente Nicolás Sarkozy, mientras que en la ronda definitiva, el 6 de mayo, el presidenciable del PS se impondría ampliamente.

Sin embargo, ambos candidatos son conscientes de que un espectro pende sobre las elecciones: el elevado nivel de abstencionismo que, según también los sondeos, estaría entre 25 y 30 por ciento y podría ser un factor influyente en los resultados finales.

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