El día de hoy, la compañera Nadeska Cuthbert Carlson recibió el beneplácito como Embajadora de Nicaragua, ante el pueblo de Zimbabue, anunció la Compañera, Vicepresidenta Rosario Murillo.
"Hoy recibió el beneplácito como Embajadora de nuestra Nicaragua, ante el Pueblo y Gobierno de ese querido Zimbabue, nuestra compañera Nadeska Cuthbert Carlson, quien es originaria de Corn Island, donde desempeñaba como vicealcaldesa, y ahora está representando a su pueblo afrodescendiente y al pueblo nicaragüense, todo, en la hermana Zimbabue", dio a conocer.
Añadió "nuestro agradecimiento, por supuesto siempre al gobierno, al gobierno de Zimbabue, al presidente hermano Emmerson Mnangagwa, al Canciller Frederick Shava y a todo ese pueblo que admiramos, y queremos tanto; un pueblo luchador, y un pueblo que ha sufrido como nosotros hemos sufrido, pero no hemos dejado de caminar las agresiones de los imperialistas de la tierra, y un pueblo que lucha para vencer".
Concedemos beneplácito al Pueblo y Gobierno de Canadá
"Tenemos también, la información del beneplácito que nosotros como Pueblo y Gobierno de Nicaragua, hemos concedido a la embajadora de Canadá, Ioanna Sahas Martin, concurrente desde Costa Rica, ha sido reconocida su solicitud de beneplácito y se le ha otorgado, para estar representando su Pueblo y Gobierno como Embajadora de Canadá, en nuestra Nicaragua bendita", argumentó.
Aludió que "tiene maestría en asuntos internacionales, licenciatura en idiomas, en ciencias políticas, y ha sido directora de investigación y conocimiento en la Cancillería de Canadá, directora de relaciones con Centroamérica y el Caribe, y de estrategia internacional, y relaciones con países donantes".
"Será esta su primera misión como embajadora, como siempre nuestros saludos a los pueblos, y en este caso al pueblo de Canadá, a su Gobierno, y vamos a trabajar en el respeto que todos merecemos para todo el respeto a la soberanía de los pueblos y los estados", afirmó.
"Vamos a trabajar, para fortalecer relaciones diplomáticas basadas precisamente en ese insustituible e imprescindible respeto, y no injerencia en los asuntos internos", culminó.













