Su día empieza desde muy temprano, su principal motivación es servirle a sus hijos y a sus estudiantes, hablamos de la profesora Karen Martínez Vargas, una mujer que ha logrado establecer un equilibrio entre sus roles dentro y fuera del hogar, siendo educadora desde hace 11 años en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y madre de un adolescente de 15 años y un niño de 11 años.
“Desempeñamos un rol día a día, formando profesionales para la vida, con competencias, espacio que también nos permite convertirnos en esa imagen de madre para nuestros estudiantes quienes acuden a nosotros con diferentes situaciones y necesidades no solamente educativas sino con necesidades emocionales. Nos toca abordar esas necesidades más allá de nuestra profesión”, refirió Martínez.
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“Además de ser profesional soy madre de dos hijos, y para lograr ambos roles he establecido un balance en ambos espacios, tengo un hijo con Síndrome de Down, y en la crianza de mis hijos cuento con el apoyo de mi esposo, es un reto como madre y mujer pero es necesario establecer un balance porque las mujeres somos madres, esposas, hijas, ocupamos tantos roles en este país”, añadió.

El rol de las madres en los diferentes espacios juega un rol importante en la sociedad, son ellas las que se han dado a la tarea histórica de brindar los primeros conocimientos a los niños y jóvenes desde el hogar, inculcando valores importantes en el diario vivir.
“La responsabilidad es uno de los valores principales que trato de inculcarle a mis hijos y a mis estudiantes, nuestro gobierno nos orienta trabajar la restitución de los derechos de nuestros estudiantes porque el profesional no solamente debe ser formado con competencia blandas sino con competencias que le permitan atender las necesidades enmarcadas en el respeto mutuo, en la solidaridad, que vaya más al servicio de la sociedad”, refirió Karen.
Ser madre es un arte, es formar y crear en cada ser humano a nuevos agentes de cambios y eso es posible a través de ese don único que portan las mujeres que asumen el compromiso permanente de traer hijos al mundo.




















