Doña Tatiana Mendoza, vive en el barrio José Dolores, se dedica a palmear tortillas, pero antes de encender el fogón y ponerse a elaborar este alimento, tiene la costumbre de limpiar su patio y toda el área donde trabaja.
"Uno puede ser pobre, pero no cochino", dice doña Tatiana, que en ese preciso momento que limpiaba, llegó un brigadista de salud.
"Pase mi muchachito, pase adelante, gracias por venir", respondió Tatiana, cuando el trabajador del Programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores del Ministerio Salud, pidió la autorización para ingresar a la vivienda.

El brigadista revisó y limpio pilas y barriles, aplicó abate para prevenir el desarrollo de larvas en el agua. También revisó y destruyó criaderos de zancudos y finalmente, le indicó que en caso de presentar fiebre, dolor articular o dolor de cabeza, debe acudir a un centro de salud.
"Y algo importante, no debe automedicarse porque puede ser peligroso para su salud", aseguró el brigadista.
"Cuando vienen a mi casa limpian, ponen abate, buscan botellas y si están boca arriba, ellos la ponen boca abajo, el trabajo de ellos es muy bueno y cuando andan fumigando hacen una buena labor porque eso elimina el zancudo y evitamos las enfermedades, yo tengo una niña de 3 años y no quiero que se enferme", afirmó Tatiana.

El barrio José Dolores se ubica en el distrito VI de Managua y es atendido por el Centro de Salud Silvia Ferrufino, su directora, la doctora Cristhian Contreras, expresó que la lucha antiepidémica es una tarea de todos los días.
Contreras comentó que en cada visita, se hacen tres acciones fundamentales; aplicar abate en pilas y barriles útiles, destruir criaderos de zancudos y brindar recomendaciones ante la ocurrencia de síntomas asociados al dengue, zika o chikungunya.
Y así como ocurrió en la casa de doña Tatiana, ese mismo trabajo se replica en cada vivienda, porque el objetivo del Modelo de Salud Familiar y Comunitario, es visitar cada hogar para que el mensaje sea dado y que la familia pueda prevenir las enfermedades.

"Este trabajo es en conjunto, es una labor que hace el Ministerio de Salud y se complementa con las acciones que haga cada familia en su hogar, por eso siempre solicitamos que nos permitan ingresar a sus viviendas, para que podamos llevar el mensaje de prevención", detalló la doctora Castro.
En el barrio José Dolores se hizo una cobertura de 958 viviendas. Este trabajo de prevención es de todos los días y se intensifica con la llegada del invierno, tal y como ocurre en esta época en Nicaragua.














