El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (Inta) ha implementado un programa de transferencia de tecnología y técnicas avanzadas de cultivo para la producción de cebolla blanca de la variedad sebaqueña.
Este programa está dirigido a agricultores y a estudiantes de carreras relacionadas al sector agropecuario del Inatec y de otras universidades nacionales.
La formación tuvo lugar en el Centro Nacional de Investigación Agropecuaria Augusto C. Sandino, donde los agricultores de la zona rural de Managua y los futuros profesionales del sector agropecuario de Nicaragua aprendieron las técnicas necesarias para cultivar este producto.

Pavel Carpio, delegado departamental del Inta, destacó que la innovación de este programa radica en la inclusión de estudiantes del Centro Tecnológico Manuel Landez Rojas y de instituciones afiliadas al Consejo Nacional de Universidades (CNU), especializadas en el campo agropecuario.
“Compartimos con los invitados la producción del cultivo de cebolla y la producción de semilla de cebolla”, dijo Carpio.
-
También puedes leer: Unidos en fe y gratitud a Dios vamos adelante preparando el gran 45/19
Agregó “sabemos que el departamento de Managua no se ha dado a gran escala la producción de cebolla, sin embargo hemos hecho prácticas utilizando tecnologías agropecuarias que nos ha permitido llegar a la producción del bulbo de la cebolla y obtener semilla”.

También a los productores y estudiantes agropecuarios se les entregó información que abarcó desde la preparación del suelo para sembrar la semilla de cebolla, el manejo en cuanto al término de nutrición, la limpieza de la maleza y la humedad.
“Tenemos que dejar surcos para permitir que el agua se nos infiltre y no se nos encharque y poder producir este cultivo”, precisó el funcionario del Inta al tiempo que recordó que la institución a través de su centro de investigaciones está contribuyendo a la seguridad alimentaria de Nicaragua.
-
Además: Embajador nicaragüense presenta Copias de Estilo en la República Popular Democrática de Corea
“De manera permanente nos encontramos con productores para compartir y contribuir en un conocimiento técnico que nos permita ir creciendo en la productividad en todos los cultivos de Nicaragua", agregó.
Precisó que “hemos crecido mucho en cultivos como el frijol, el maíz y hemos dejado de importar una gran cantidad de hortalizas y eso solo ha sido posible gracias a ese modelo de alianza que fomentamos desde el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional que nos permite compartir los conocimientos agropecuarios”.

Victorino Blandón, técnico del Inta explicó el proceso que se lleva a cabo en el centro de investigación sobre la producción de la cosecha de semilla para sembrar cebolla blanca sebaqueña.
Indicó que el bulbo de la cebolla está compuesto por muchas flores. Normalmente “esta plantita puede tener entre 400 y 600 flores (diminutas) y dentro de cada flor hay alrededor de 5 a 6 semillas y entre 3 o 4 semillas son fértiles”.
“Esta situación nos obliga a entrar a una técnica bastante particular porque una vez que sacamos las semillas, la que no logre salir la ponemos nuevamente al sol”, añadió el técnico cuando hacía las explicaciones a los productores y estudiantes agropecuarios.

Una vez recolectadas las semillas estas se ponen en una pana con agua y todas las semillas que son fértiles se quedan al fondo y la que no va a germinar quedan en la superficie, explicó Blandón.
Indicó que para las investigaciones de las variedades de cebollas, se utiliza una tecnología que generó el Inta (la sebaqueña) que permite que las plantas florezcan, al tiempo que llamó la atención que hay otras variedades de cebollas que se han introducido al país, pero no lograron florecer.
William Zepeda, estudiante de la carrera de técnico general agropecuario del Centro Tecnológico Manuel Landez Rojas, dijo que el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuario es la entidad encargada del mejoramiento de las variedades y adaptaciones de las semillas.

Agregó que es de suma importancia el centro de investigaciones para los productores del país, porque los técnicos de la institución toman todas las medidas indispensables para evitar los males que produce el cambio climático “porque las nuevas semillas deben ser adaptables al medio ambiente”.
"Y para nosotros estas investigaciones nos fortalecen nuestro rendimiento académico y así seguir investigando cada vez más. Nuestra seguridad alimentaria va en buen camino ya que somos un país agrícola”, puntualizó el estudiante.

















