El documento del mencionado órgano recibió el voto favorable se 458 diputados, con 71 en contra y 16 abstenciones.
La resolución instó a la Unión Europea (UE) a analizar la retirada de los beneficios del SGP para las exportaciones argentinas en su ingreso al mercado comunitario.
El texto cuestionó el paso adoptado por Buenos Aires "de proceder a la expropiación de la mayor parte de las acciones de una compañía europea, ya que representa una decisión unilateral y arbitraria".
Asimismo, los ministros de Relaciones Exteriores de la UE discutirán el tema la próxima semana.
La posición argentina apunta a reactivar la producción de energéticos en el país, tomando en cuenta que las importaciones de hidrocarburos el pasado año llegaron a nueve mil 300 millones de dólares.
Los estimados sitúan en 12 mil millones de dólares los requerimientos de compra de crudo y derivados en el 2012, lo cual representa un impacto severo sobre las finanzas nacionales.
La actuación soberana de Argentina generó críticas de entidades multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, además de las procedentes de la Unión Europea y Estados Unidos.
Frente a ello, recibió el respaldo de varias naciones latinoamericanas, entre ellas Venezuela, Nicaragua y Cuba.













