El Centro Técnico Agropecuario Héroes y Mártires de Asturias, ubicado en el municipio de Jinotega, es una institución educativa que ofrece siete carreras técnicas. Este centro cuenta con una infraestructura óptima, diseñada para proporcionar formación técnica de calidad tanto a jóvenes como a adultos, fortaleciendo las competencias necesarias para desarrollarse en el ámbito agropecuario y técnico.
“El centro se inauguró hace dos años, con el objetivo de atender a protagonistas, estudiantes, hijos de productores, productores mismos de la zona y a todos aquellos que desean estudiar y que provienen de los municipios de nuestro departamento de Jinotega. El impacto del centro es grande, en 2024 nos trazamos una meta de 8 mil protagonistas, de los cuales hemos alcanzado el 90% de la misma, atendiéndolos en carretas técnicas y cursos de capacitación”, refirió Eliett Herrera, directora del centro.
Entre las carreras que ofrece están Técnico General en Zootecnia, Técnico General en Veterinaria, Técnico General Agropecuario, Técnico General en Agronomía, Técnico Especialista en Fincas Ganaderas, Técnico General en Agroindustria del Café y Técnico Agrícola de Café, mismas que obedecen a la necesidad de las familias productoras de la zona, mayormente cafetalera.

“Jinotega es un departamento altamente productivo en el rubro del café y otros rubros, así como ganado y la administración de las fincas son elementos de gran importancia en esta zona. En el centro contamos con la capacidad de atender a 600 estudiantes, contamos con un área de internado con una capacidad de alojamiento para 100 estudiantes. Contamos con un área de comedor, auditorio, biblioteca, área de juegos porque nuestra educación es complementaria”, añadió.
La educación técnica en Nicaragua cuenta con un modelo que garantiza la calidad de los egresados de cada centro, partiendo que la misma se basa en el aprendizaje a través de la práctica, llevando a los estudiantes más allá de los salones de clases.
“El 30% de esta educación es teórica y el 70% restante es práctica, para ello contamos con espacios didácticos donde los estudiantes realizan sus prácticas, galeras de porcino, bovino, aves, además de un beneficio de café húmedo y seco, laboratorio que a nivel de la región somos el único centro que lo tiene, logrando así que los estudiantes de agroindustria de café puedan formarse en catación, preparación de bebidas, logrando que nuestros estudiantes aprendan de tal manera que logren un desempeño laboral exitoso”, refirió Herrera.

Sueños y metas por cumplir desde sus comunidades
Además del esfuerzo que realizan los docentes y autoridades del centro, los estudiantes, sobre todo los internos, han tenido que dejar sus hogares por un periodo de hasta un año y medio, tiempo de duración de sus carreras, con el firme propósito de adquirir nuevos conocimientos que les permitirá forjar su futuro.
Andrea López, estudiante de Técnico General en Veterinaria, salió de su casa motivada por ser una técnica que aporte al crecimiento de su comunidad y ser parte del soporte económico de su familia, a la que ve únicamente en el periodo de vacaciones.
“Me gusta la cercanía con los animales y este centro me ha brindado la oportunidad de poder prepararme, estoy viviendo una experiencia muy bonita junto a maestros y compañeros de clases, tengo ocho meses de estar internada y he logrado aprender mucho, recibimos horas de clase teórica y práctica, ha sido una experiencia muy bonita y cada día estoy con el mismo entusiasmo del primer día de clases”, destacó.

A futuro espera poder establecer su propia veterinaria en la comunidad La Virgen, de donde es originaria y continuar con sus estudios a nivel superior.
“No ha sido fácil dejar mi casa, dejar por un tiempo a mis padres, pero yo tengo un propósito y tengo que sacrificarme para lograrlo. Este es un desafío que voy logrando poco a poco con disciplina y dedicación porque sumado a esta carrera técnica estoy sacando mi secundaria”, añadió.
De igual manera, Ángel Landero, salió de la comunidad El Dorado, con una gran meta, graduarse como Técnico en Agroindustria y poder representar a Nicaragua en eventos internacionales, destacando siempre la calidad de la educación técnica del país.

“Soy hijo de pequeños productores de café y esta carrera me permitirá poder apoyarlos para el crecimiento de su negocio, he aprendido mucho en cuanto a la calidad del café y eso me va a permitir trabajar junto a ellos para que obtengan producciones de mejor calidad. Soy estudiante interno y me he venido adaptando a estar separado de mi familia, pero es necesario para poder superarme, en el internado somos atendidos muy bien”, dijo Landero.
Los estudiantes han demostrado que no existen las barreras cuando se trata de cumplir los sueños y Ángel junto a sus demás compañeros están dispuestos a ser una generación de técnicos que aporten al desarrollo local y nacional.
“Contamos con laboratorios altamente equipados para nuestras prácticas y tenemos docentes calificados y eso nos da la seguridad de que nuestra formación es la adecuada a las exigencias del mercado laboral. A largo plazo me veo en eventos internacionales, porque también deseo especializarme como catador y representar a mi país en la Taza de la Excelencia y en otros eventos importantes”, añadió.
La educación técnica en Nicaragua es un derecho del cual gozan los jóvenes y adultos, logrando posicionarse sin complicaciones en el mercado laboral y en el desarrollo de nuevos emprendimientos en los diferentes rubros.






































