A las puertas de las vacaciones de Semana Santa, es mprescindibles seguir recomendaciones para proteger a los niños y prevenir enfermedades o accidentes al bañarse en piscinas, balnearios, centros recreativos, ríos, lagos, lagunas o en el mar.
En este sentido, la doctora Yuridia Gómez, especialista en pediatría del Hospital doctor Fernando Vélez Paiz, compartió en la Revista en Vivo de Canal 4, recomendaciones que permitirán disfrutar de un verano en familias, en paz y tranquilidad.
"Normalmente en la temporada de verano tenemos un aumento de las enfermedades diarreicas y accidentes", dijo inicio de la entrevista, la doctora Gómez,
Sostuvo que esto está relacionado "con que nosotros salimos mucho de la casa a los centros recreativos, visitamos a la familia y el nicaragüense tiene la costumbre de cargar con su comida. Entonces, si la comida está a temperaturas más frescas, usualmente puede descomponerse a temperaturas altas, como en el verano, explicó.
Y agregó que "se fermenta más rápido, se descompone más rápido y eso hace que haya un crecimiento de microorganismos dentro de la comida, entonces eso aumenta el número de diarrea".
Añadió que esto puede provocar, además, intoxicación alimentaria "e inclusive episodios de gastroenteritis, que son diarreas por bacterias", dijo.
Sostuvo que el tiempo recomendado para que el niño, después de comer, se pueda ir a bañar es de dos horas. "El vaciamiento del estómago se da cada dos horas, entonces lo que nosotros debemos evitar haciendo natación o nadando recién comido es que el paciente vaya a vomitar, el niño vaya a vomitar o que vaya a tener algún tipo de fatiga muscular, un calambre o algo y esto le produzca dentro del agua el vómito", explicó.
Dijo que "la mayoría de los accidentes por sumersión en niños grandes, niños mayores de 10, 11 años, se da por fatiga muscular dentro del agua. Los niños pueden pasar horas dentro del agua bañándose; si uno no los saca, ellos pueden pasar 2 o 3 horas bañándose y eso puede causar fatiga muscular".
Además, estar expuesto al sol, con el aumento de las temperaturas por el verano, "eso produce deshidratación y pérdida de electrolitos, o sea, hay calambres, hay pérdida de la fuerza muscular y en cualquier momento una corriente, un mal paso a la profundidad de un balneario puede provocar un accidente", manifestó.
Recomendó que los niños deben estar todo el tiempo bajo la supervisión de un adulto. "Para que un niño sufra una sumersión, un ahogamiento en un lugar, pueden pasar nada más 30 segundos de estar sin supervisión para que el niño tenga un desenlace fatal", compartió.
"Encargarnos de que los niños estén bien hidratados. A los niños hay que ofrecerles bebidas hidratantes como sueros orales, jugos naturales, agua, una vez cada hora", recomendó la doctora Gómez.
Sostuvo que es recomendable que los niños se bañen antes de las 10 de la mañana y después de las 4 de la tarde. "Es bien difícil poder controlar a un niño a que no se bañe todo el día, entonces, hay que protegerlos con una gorrita, darles bastantes líquidos o ponerles una piscina por la sombra para que ellos no se vayan a asolear".
En el caso que el niño tenga golpe de calor o como se conoce popularmente como insolación, hay que protegerlos "y los más importante es detectarlo a tiempo, si el niño después que se bañó, dos o tres horas en una piscina o en la playa, está muy decaído, tiene dolor de cabeza, a orinado muy poco durante el día, de queja de dolores musculares es probable que estemos presenciando un golpe de calor y hay que empezar a brindarle suero oral para empezar a reponer los electrolitos y buscar atención médica".
Reiteró la recomendación de supervisar en todo momento a los niños para evitar accidentes. "Nosotros queremos disfrutar un verano seguro y libre de accidentes con los niños".
Asegurar que los alimentos "sean bien transportados para disminuir el riesgo de presentar diarrea o una intoxicación alimentaria", y finalmente "mantener bien hidratados a los niños y protegidos del sol".













