Enclavado en la comunidad indígena El Cocal en Bilwi, en el sector de El Paraíso, a orillas del imponente Mar Caribe, el Centro Recreativo Cunty Prince se consolida como uno de los destinos emergentes que están marcando la temporada de verano 2026 en la Costa Caribe Norte.
Más que un sitio turístico, este espacio representa el resultado del esfuerzo, la visión y la constancia de una familia que ha sabido transformar su entorno en una experiencia auténtica para visitantes nacionales y extranjeros.
Rodeado de paisajes naturales, brisa marina y vistas privilegiadas, Cunty Prince ofrece un ambiente ideal para quienes buscan descanso, recreación y contacto directo con la naturaleza. Su ubicación estratégica permite a los visitantes disfrutar de la tranquilidad del Caribe, convirtiéndose en un refugio perfecto para compartir en familia, con amigos o simplemente desconectarse de la rutina diaria.

El desarrollo de este centro recreativo ha sido impulsado principalmente por el trabajo comprometido de la familia propietaria, quienes, con dedicación, han logrado levantar un espacio acogedor que destaca por su hospitalidad. Cada detalle, desde la atención hasta la preparación de los alimentos, refleja el empeño por brindar un servicio de calidad sin perder la esencia comunitaria.
Durante una visita al lugar, doña Silvia Paterson, una de las principales impulsoras del proyecto, compartió que el sueño nació como una iniciativa familiar que poco a poco ha ido creciendo. “Esto ha sido esfuerzo de nosotros como familia. Hemos trabajado paso a paso para que la gente venga, se sienta bien y disfrute de todo lo que ofrecemos”, expresó.
Uno de los mayores atractivos del Centro Recreativo Cunty Prince es su propuesta gastronómica, basada en la cocina tradicional del Caribe. Los visitantes pueden degustar una variedad de platillos elaborados con productos frescos del mar, preparados con recetas que conservan el sabor auténtico de la región. Este elemento no solo enriquece la experiencia turística, sino que también fortalece la identidad cultural local.

Doña Silvia destaca que el objetivo principal es ofrecer algo más que un servicio: una vivencia completa. “Aquí no solo se viene a comer, se viene a compartir, a relajarse, a disfrutar del paisaje y del ambiente. Nos alegra ver a las familias contentas, eso es lo que nos motiva a seguir adelante”, afirmó.
El crecimiento de este emprendimiento también se enmarca en un contexto donde el turismo en la Costa Caribe Norte ha venido ganando mayor visibilidad, gracias a la promoción de destinos naturales y al acompañamiento de instituciones que impulsan el desarrollo local. No obstante, son iniciativas como la de esta familia las que realmente dan vida a estos espacios, aportando autenticidad y cercanía.
En esta temporada de verano, el Centro Recreativo Cunty Prince se proyecta como una alternativa atractiva para quienes desean explorar nuevos destinos, disfrutar de la gastronomía costeña y vivir momentos inolvidables frente al mar.
Así, entre el sonido de las olas, la calidez de su gente y el sabor de su cocina, este rincón del Caribe nicaragüense continúa abriendo sus puertas, demostrando que el turismo también se construye desde el esfuerzo familiar, la identidad cultural y el amor por la tierra.













