La cruz quedó atrás, el silencio del sepulcro no fue el final y la mañana cambió el sentido de todo, la resurrección de Jesucristo es el punto donde la historia gira, donde el dolor no desaparece pero deja de dominar, donde la fe deja de ser expectativa y se convierte en certeza para quienes creen, es un hecho que sostiene la esperanza y explica por qué millones de personas en el mundo siguen mirando hacia ese momento como referencia de vida.

Al tercer día, el sepulcro fue encontrado vacío y comenzaron a circular los testimonios de quienes afirmaban haber visto a Cristo con vida, ese momento marca el paso del miedo a la convicción entre quienes lo habían seguido, y desde entonces ese hecho se transmite de generación en generación, dando lugar a una práctica de fe que se mantiene hasta hoy en distintas culturas y pueblos.

En Nicaragua, esa fe no se queda en el interior de los templos, se mueve en las calles, en los barrios, en las comunidades donde las familias participaron en procesiones, viacrucis y celebraciones que forman parte de la vida cotidiana durante esta Semana Santa que concluye.

Hablamos de actividades religiosas que se efectuaron en distintos puntos del país, con presencia de la población y autoridades de la Iglesia católica, aunque en medio de estas celebraciones, un funcionario del imperio yanqui hizo uso de la mentira y la difamación que les caracteriza y afirmó que nuestro buen gobierno sandinista estaba limitando estas prácticas, versiones que contrastaron con lo que se desarrollaba en el territorio nacional, donde las actividades se realizaron con total libertad y fe en toda Nicaragua.

Por lo que, frente a esta oscuridad prefabricada, surgió la luz de la verdad en la voz de la Copresidenta Compañera Rosario Murillo, la que desmintió de manera directa estos señalamientos y reiteró que las actividades religiosas se llevan a cabo con normalidad, en un ambiente de paz y tranquilidad:

FALSO DE TODA FALSEDAD las distintas afirmaciones, son acusaciones perversas que se han emitido desde el Gobierno norteamericano y que cualquier Ser Humano, nicaragüense o no, puede desmentir en base a las realidades que vivimos en nuestro País y que vive nuestro Pueblo Devoto, Creyente, lleno de Fé. Por eso decimos, FALSO DE TODA FALSEDAD, y pedimos a Dios Padre que con Su Gran Poder, perdone a quienes no saben lo que hacen".

Continuó, en toda Nicaragua se realizan miles de Actividades Religiosas, Católicas y de Iglesias Cristianas y Evangélicas, Ritos, Cultos, propios de la Semana Santa, a los que con fervor asistimos, cumpliendo con nuestras Tradiciones como Pueblo de Dios.

... Lo que sí está a la vista del Mundo entero y del propio Pueblo norteamericano que lo denuncia todos los días, es la violenta persecución contra Migrantes inocentes, Personas decentes, Personas de Bien, Trabajador@s, que han viajado a Estados Unidos a ganarse la Vida, creyendo en ese País donde Migrantes de distintas partes del Mundo han contribuido a forjar riqueza.

Y siguió diciendo, como siempre hay Fariseos que sirven a intereses foráneos, que no aman a Nicaragua, falsos que nunca han sido ni Pastores, ni Promotores de Valores, como la Fraternidad o el Bien Común, que tanto necesita este Mundo complejo. Vale la pena recordar que el Mal se enrosca como serpiente, en Corazones vacíos que se han movido, y se mueven, por envidias, celos, rivalidades, intrigas y ambiciones nada pastorales, nada religiosas, nada cristianas, nada buenas.

En las partes medulares de su importante mensaje, concluyó la Compañera Rosario diciendo: ¡la Fuerza de la Verdad nos hace Libres!

Cristo Vive, Cristo Vive, en nuestros Corazones, en nuestras Prácticas, en nuestras Tierras Sagradas, en nuestra Fé, en nuestras Buenas, Excelentes Esperanzas, en eso que nosotros creemos con toda la Fuerza de nuestras Almas : Que el Bien se impondrá, y que mientras seamos seguidores de Cristo Jesús, vamos a ser liberados por esas Grandes Verdades del Revolucionario Más Grande de todos los Tiempos de la Historia, manifestó la Copresidenta.

Igualmente y como parte de la libertad religiosa que se vive en Nicaragua, este pasado Viernes Santo miles de feligreses se congregaron en la Catedral de Managua para celebrar el tradicional Viacrucis, en una jornada llena de fe, devoción y participación masiva del pueblo creyente.

En este contexto, el máximo líder de la Iglesia católica de Nicaragua, cardenal Leopoldo Brenes, reafirmó el espíritu de fe que se expresa sin restricciones en el país durante estos días santos, destacando la vivencia religiosa abierta, profunda y arraigada en las familias nicaragüenses.

“Creo que ustedes podrán hacer mejor cálculo que yo de cuántas personas cubrieron los tres espacios de la plaza; creo que hay más de 25, más de 30 mil personas. Es difícil de calcular, pero qué barbaridad ver corazones llenos de gozo, llenos de alegría y practicando la armonía y en paz.

Creo que el Señor nos bendice, que el Señor nos dé la paz de nuestros corazones, porque desde los corazones convertidos es de donde se va construyendo la paz, así que infinita gracias a nuestro buen Dios y sigamos nuestro camino en Semana Santa, que nos falta el momento cumbre, como es celebrar la Resurrección, iniciando con la vigilia pascual”, finalizó el cardenal Brenes.

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