El pueblo nicaragüense mantiene intacta su vocación de Paz, Libertad y Dignidad; la Copresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo señaló hoy que frente a la mentira y la perversidad prevalecen la Verdad, el Amor, la Concordia y la determinación de seguir avanzando por el bienestar.
"Y compañeros, compañeras, en todas nuestras embajadas y misiones se han reunido los compañeros precisamente como parte de este enorme conglomerado, de esta enorme comunidad nicaragüense digna, soberana, amante de su tierra, amor a Nicaragua, amante de la Paz", mencionó la Compañera Rosario Murillo.
Sostuvo que "todas nuestras misiones no solo celebraron, sino que nos celebramos en infinita victoria, batallas grandes, victorias inmensas. Ese es el pueblo de Dios aquí en Nicaragua, y esos son nuestros caminos, la Paz como camino, la justicia como camino, las Verdades Verdaderas como camino".
Esclavos de las falsedades
Remarcó que "no somos de fachas, no somos de disfraces, no somos falsarios, no somos de mentiras, no usamos la mentira para navegar y para alcanzar migajas. Hay algunos, y los conocemos, y sabemos quiénes son, algunos que viven de las grandes guayolas de las grandes mentiras que venden, con las que se venden, como que fueran guerreros, y no son más que esclavos, esclavos de las falsedades, de las mentiras, mercaderes. Esos son, cuando los vemos, hablando basura, hablando basura. Decimos ¿qué otro camino les queda? Si no es hablar mentira, hablar basura, para venderse, para promoverse como esos líderes que nunca fueron, nunca han sido, y Dios mediante nunca serán".
Asimismo, la Compañera Rosario Murillo afirmó "porque los líderes están hechos de fuerza, de espíritu, de corazón, de amor, y donde hay odio, no hay liderazgo; donde hay maldad, perversión, no hay liderazgo; donde hay falsedades, no hay liderazgo. Mentir, no mentir, uno de los sagrados mandamientos de la ley de Dios, amar a Dios sobre todas las cosas, no jurar el nombre de Dios en vano".
Además, se preguntó "¿Cuántos pecados cometen algunos que incluso se disfrazan para parecer pastores, sacerdotes? ¿Cuántas mentiras? Y, bueno, están siempre hablando, cometiendo pecados. Ellos que acusan, nosotros decimos, pero si ellos mismos se están acusando, cuando dicen todo lo que dicen, ellos mismos se están acusando de pervertir, de perversión, y ahora hay una competencia inédita entre los falsos. A ver quién habla más, o quién habla, según ellos, mejor, y entonces los vemos con sus disfraces en esas que se llaman redes sociales. No son redes sociales, son redes antisociales, anticonstrucción de amor, de concordia, de familia, de valores, redes antisociales", puntualizó.
Subrayó que "hay miles de seres humanos buenos, muchachos, muchachas que las usan, porque aparte de que es una moda y que fue una novedad hace tiempo, pues tienen la posibilidad de figurar como les gusta, bailando, cantando, disfrutando de la vida; mientras que los que ya sabemos las usan para destruir. Y precisamente en ese año terrible, horrible, dicen los ingleses, en ese año horrible las usaron para sus montajes, sus escenografías perversas, para todo eso con lo que quisieron hacer creer una farsa; eran farsas con las que quisieron hacer creer al mundo que aquí había una lucha guerrillera. Y bueno, como había algunos que alguna vez habían sido guerrilleros, dirigiendo, entre comillas, las farsas, las puestas en escena, algunos se engañaron y pensaron, y sobre todo había una conexión con los medios de destrucción masiva en todos los sentidos".
"Y las farsas por todas partes se veían en los medios de destrucción masiva; aquí sabíamos lo que estábamos viviendo y lo que teníamos que hacer para que eso no pasara. Como no pasó, porque no pudieron, ni podrán", reafirmó.
En ese sentido, agregó que "la mentira tiene patitas cortas, cortísimas, y se van cayendo los ropajes, y se van cayendo las miserables escenografías propias de las guayolas, de las mentiras, y se fueron cayendo. Y ellos mismos, ellos mismos se expusieron a perder tanto. Porque este es un país que estaba en Paz, donde incluso todos ellos estaban trabajando, haciendo lo que saben hacer, negocios. Y mientras esos negocios trajeran bienestar al pueblo, a través del trabajo, pues estaba bien. Pero cómo perdieron todo. Me imagino que les cuesta mucho aceptar que ahora andan ahí como papalotes sin cola, sirviendo y ofreciéndose a servir al mejor postor, a quien le dé más, porque esa es la búsqueda, a quien le dé más para pretender seguir destruyendo los caminos de Paz de nuestro pueblo".
Recalcó que "volvemos a decirlo, no pudieron, no podrán. Aquí hay un pueblo decidido a ser libre, pueblo digno, pueblo de grandes esperanzas, de grandes luchas y de grandes victorias, de gran espíritu. Ese es el pueblo nicaragüense, digno, soberano, amantes de la paz y defensores de esa paz con la que construimos el porvenir".
Además, la Compañera Rosario Murillo se preguntó "¿Cómo deben arrepentirse muchos de esos papalotes sin cola? O sopilotes, porque sobrevolaban sobre esa muerte que ellos mismos creaban, sopilotes hipócritas. Denunciaban y sobrevolaban, y eran sus propios muertos, sus propias víctimas. Nunca voy a olvidar esa labor perniciosa, malvada, de algunos que servían de pitoretas para llamar, porque iba a suceder algo y después ellos mismos creaban las víctimas para fotografiarlos, hacer videos y difundirlos por el mundo al revés; el mundo al revés es el mundo de ellos".
Comentó que "llegó el Comandante y los montó en el avión. Así dice la canción y ahí andan, perdidos en sus propios laberintos; nadie los mandó. Nosotros, el pueblo nicaragüense, no los mandaron. Subamos. Pero cuando decimos nadie los mandó, es que ellos mismos eligieron ese destino de papalotes sin cola porque eso es lo que son papalotes sin cola buscando todavía hacer daño, usando palabras que ni les lucen".
"¿Cómo pueden hablar en nombre de la libertad? Quienes nunca han sido libres y son siervos de los imperios. ¿Cómo pueden hablar en nombre de la humanidad? Quienes realizan crímenes y crímenes de odio contra sus pueblos, contra la familia, contra los niños. Son crímenes de lesa humanidad. Reconózcanlo, véanse en el espejo de su propia creación, maldosa, perniciosa, anticristiana. Aunque aparezcan con disfraces en esa clara competencia de egos, unos y otros", añadió.
La Copresidenta de la República subrayó que "esos que aparecen disfrazados, que de pastores. No tienen nada o de profetas, o de visionarios. Lo que tienen es maldad, envidia, ambición y avaricia. Competencia de maldades. Pero bueno, ¿cuándo pueden hablar de sí mismos como gente de amor? Si lo que siempre hicieron fue promover el odio, promover los celos, incluso entre ellos mismos. En sus propias profesiones u oficios. Atacar al que iba luciéndose más, atacar al que sabía más, atacar al que tenía también más responsabilidades y servir al diablo; ciervos de Satanás, eso es lo que han sido y lo que son".
"Y aquí estamos nosotros, gracias a Dios, caminando de sol a sol, porque vamos hacia el sol de la liberación de la pobreza. Y eso es lo que nuestro pueblo quiere, vivir tranquilos, vivir valores familiares, tradicionales, vivir la concordia que sostenemos y vivir luchando, porque trabajamos para vencer la pobreza. Somos un pueblo trabajador y, como pueblo trabajador, tenemos horizontes grandes, adelante. Infinitos horizontes de paz y bien para todas las familias nicaragüenses", concluyó la Compañera Rosario Murillo.













