El ministro de Exteriores de Rusia, Sergéi Lavrov, aseguró este jueves que la OTAN ha perdido su rumbo, por lo que su nueva estrategia es presentar a Rusia como un enemigo para las naciones europeas y la comunidad internacional.
“Después de Afganistán, se hizo evidente que esta cuestión ya no consolida a la alianza, y en Bruselas se pusieron a pensar con alegría en el escenario ruso y decidieron presentarnos como una amenaza” explicó el jefe de la diplomacia rusa en una entrevista con la agencia de noticias Itar-Tass.
Lavrov justificó su planteamiento al destacar la agenda que se abordó durante de la Cumbre de la OTAN que se desarrolló en Gales: “Aunque fue en esos días cuando, gracias a los esfuerzos de Rusia, empezó a vislumbrarse la perspectiva de una solución a la crisis ucraniana”.
En ese sentido el canciller ruso reiteró que Rusia planteó a la OTAN enfocarse en colaborar en el desarrollo de organizaciones como Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en beneficio de todos las naciones del Viejo Continente.
El funcionario ruso indicó que la respuesta de la OTAN fue que “los países bálticos tienen fobia después de haber formado parte de la URSS, y estaban ansiosos por lograr la independencia, lo consiguieron, pero todavía tienen miedo, aunque una vez los admitamos en la OTAN quedarán tranquilos y vuestras relaciones serán inmediatamente serenas”.
De igual forma Lavrov analizó dicho argumento luego de transcurridos diez años: “En lo que se refiere a cuestiones conceptuales de cooperación paneuropea Lituania va incluso por delante de la locomotora estadounidense”.
Sobre la postura de las naciones bálticas y de Polonia; quienes solicitaron dirigir los sistemas de defensa de la OTAN contra Rusia para defender su soberanía, Lavrov destacó que carecen de fundamiento.
“¿Quién en su sano juicio hablaría hoy seriamente sobre una invasión rusa de Europa? ¡Es imposible!” señaló el jefe de la diplomacia rusa.













