Las autoridades rusas calificaron de unilateral y desequilibrada la resolución porque alienta a grupos armados opositores a intensificar sus acciones bélicas y está lejos de contribuir a la estabilidad y al fin de la violencia en Siria.
En el documento, propuesto por países árabes, la Asamblea reafirma su sólido compromiso con la soberanía, independencia, unidad e integridad territorial de la República Árabe Siria y los principios de la Carta de la ONU.
El texto recuerda que todos los miembros de las Naciones Unidas se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
Ratifica además la determinación del organismo internacional de brindar protección a la población civil siria, y refirma su apoyo a la labor del Enviado Especial de las Naciones Unidas y la Liga Árabe.
La Asamblea reafirma su apoyo a las gestiones del Secretario General y a todas las negociaciones encaminadas a lograr una solución política de la crisis.
Los negociadores retiraron del proyecto original, debido al rechazo que recibió, una demanda de renuncia al presidente Bashar Al Assad y un llamado a los estados miembros a sumarse a las sanciones impuestas por Estados Unidos y sus aliados.
Kofi Annan presentó ayer su renuncia al cargo de enviado especial de la ONU y la Liga Árabe y argumentó que las divisiones en la comunidad internacional sobre el conflicto sirio complicaron su tarea.













