Nicaragua solicitó en el año 2001 a la CIJ que declarará inválido el tratado de 1928 que tiene como función el trazado de los límites fronterizos del país centroamericano con Colombia en el mar Caribe, por haber sido firmado cuando su país estaba ocupado por los Estados Unidos.
Adicionalmente el Gobierno nicaragüense solicitó al alto tribunal que fijara una nueva demarcación marítima fronteriza entre los dos países.













