"Abajo el Gobierno, fuera la troika", "IMF, fuck off" -en alusión al Fondo Monetario Internacional (FMI)-, "No se irán si no los echamos", rezaban algunas de las pancartas de los manifestantes.
A pesar de las protestas, se espera que esta noche el Parlamento vote a favor de los presupuestos generales para 2013, severamente recortados, tal y cómo ha exigido la troika formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional para conceder un nuevo tramo de ayuda financiera al país.
El recorte presupuestario será de unos 9.500 millones de euros, que se cebarán en las pensiones, los salarios públicos, la administración, la sanidad y las prestaciones sociales, mientras que se espera recaudar más a través del incremento de algunos impuestos y tasas.













