Hay un adagio en español que dice: “tan culpable el quien hace el mal como el cómplice”, el que se adapta perfectamente al genocidio que comete desde hace un año Israel contra poblaciones civiles de Palestina y del Líbano.
Las letras del rótulo de La Prensa en la que fueron sus instalaciones de la carretera norte pintadas en color negro simbolizaban, la conciencia negra de sus dueños.