Conmemoramos este 21 de febrero el magnicidio de mayor impacto en la historia de Nicaragua en materia de dignidad nacional. En 1934 quien fuera distinguido como General de Hombres Libres por sus hombres era asesinado a mano de la monstruosa creación.
La “legitimidad” de origen de la sangrienta tiranía somocista no se sustentaba en el pueblo sino se originaba en el total apoyo político, financiero, militar y comercial de los Estados Unidos de América.
Estimada Sra. Bueno, en las últimas semanas he seguido con interés las publicaciones en la edición digital del medio de comunicación que dirige sobre el contexto político y social de Nicaragua.
Hay millones para desestabilizar y fabricar un éxodo, pero ni un centavo a la Paz y al Génesis de la Patria Grande. Es creación de los pueblos de Dios.