Muchas veces enfocamos más que todo en los aspectos concretos y materiales de la vida política, económica y social, dando menor importancia a los aspectos espirituales y afectivas de la vida.
La tarea de transformar la realidad conlleva la concentración del mundo en una concepción íntima que da la personalidad a los individuos, personalidad que les hace destacarse.
La delegación de Nicaragua que viajó a Rusia para participar en conversaciones bilaterales e intervenir en la conferencia sobre poscolonialismo fue muy bien recibida. La visita se vio realzada por la entrega de medallas de la amistad a Laureano Ortega.
Si por suplicar a una superpotencia mundial que arrase Nicaragua convierte a un monigote con “pedigrí” en “líder nicaragüense de la democracia”, “algo huele a podrido” y no precisamente en Dinamarca.
Este Domingo de Ramos, que nos recuerda el recibimiento de Jesús de Nazaret entrando a la ciudad con palmas y vítores en su calidad de Mesías, nos determina el inicio de la semana más intensa del Año Litúrgico, en la cual se ora, reza y reflexiona.
Es fundamental que confiramos el valor y la trascendencia que cada cosa tiene cuando proyectamos desde el presente nuestro futuro sin dejar de conferir al pasado las lecciones que de los errores y de los aciertos tuvimos.