En los últimos meses de su ministerio en el planeta Tierra, muchos pensaban que Jesús era Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.
La mujer tiene también su historia, pero la mejor es la contada desde su autoría. Se puede bien decir que se ha hecho más en estos Nuevos Tiempos, que lo que apenas se logró desde 1838, cuando Nicaragua se declaró “Estado libre”.
“Está bien, tú ganas, pero primero soy socialista y después cristiano”, dijo Fidel Castro a Hugo Chávez luego de intensas conversaciones entre ambos líderes políticos.
La prensa se hace menos cuando exagera la colosal existencia que no tiene un partido llamado “grande”, cuya sobrevivencia depende de los titulares y del reciclaje de cualquier desafortunada especulación que se le ocurra.