Desde Nicaragua, la dramática situación por la que atraviesa nuestro hermano pueblo de Venezuela es vista con preocupación pero también con un una buena dosis de reconocimiento. En muchos sentidos, es como una experiencia de déja vu. No deseamos que los c
A unos, su credo apócrifo le plantea un mundo que no es redondo. Es cuadrado. Que hay malos y buenos, cada quien en su territorio: la maldad en estado de descomposición y la bondad inmaculada. Por lo general, los malos creen que son los buenos y estos pie
Un gran investigador del general Augusto C. Sandino, además de rescatarlo en la historia para liberar a Nicaragua de sus viejos tiempos, Carlos Fonseca, escribió sobre la enorme importancia de acudir a los textos revolucionarios propios.
La Oposición de Nicaragua ya no puede decir que el escenario es tenebroso para ellos. Faltando algunos meses para la elección de noviembre, ya tienen rayado su cuadro y las esperanzas son, nuevamente, de continuar existiendo a través de sus bancadas en la