Durante 24 años en el Gobierno, Gonsalves mantuvo una línea antiimperialista definida, defendiendo la soberanía de los países del ALBA, de la CELAC y del Caribe, se enfrentó a exclusiones y sanciones y acompañó a Nicaragua en los momentos claves.
Las transiciones históricas de una configuración caducada de las relaciones internacionales a otra nueva, siempre se han desarrollado de manera discontinua.