El gobernador de California (oeste de EE.UU.), Jerry Brown declaró estado de emergencia para la ciudad de San Francisco, luego que el incendio que se registra desde hace una semana en las cercanías del Parque Nacional Yosemite, se triplicara durante la noche de este jueves.
En una resolución con fecha de este viernes, el gobernador señala entre otras cosas, que “es probable que el incendio cause daños adicionales a las tomas de agua de la ciudad y condado de San Francisco, así como a los activos eléctricos en el condado de Toulume, incluyendo la posibilidad de interrupción temporal de la electricidad o entrega de agua”.
También señaló que le “parece que existen condiciones de extremo peligro para la seguridad de personas y bienes dentro del Estado que afecta a la Ciudad y Condado de San Francisco”. El incendio, bautizado como Rim Fire, calcinó dos viviendas y ha ocasionando la evacuación de más de dos mil 500 personas.
La declaración del estado de emergencia fue solicitada por la junta de supervisores del condado de Tuolumne, organismo que celebró una reunión de emergencia para pedir al gobernador que libere fondos para los bomberos, puesto que el incendio “amenazaba directamente” a las comunidades y lo hacía “más allá de nuestras capacidades”, indicaba la solicitud.
El incendio se salió de control durante la noche del jueves, amenazando a unas cuatro mil 500 viviendas ubicadas en las afueras del parque. El portavoz del servicio forestal de EE.UU., Jerry Snyder, dijo que el fuego está “creciendo exponencialmente”.
El fuego, que comenzó hace seis días en las faldas de la cordillera de la Sierra Nevada, se extiende ya sobre unas 52 mil hectáreas, frente a las 20 mil que devastaba el jueves. Sólo el dos por ciento del incendio fue controlado hasta la tarde del viernes.













