Un muerto y 22 heridos es el saldo hoy de varios choques en la nororiental Port Said, puerta de acceso al Canal de Suez, entre opositores y partidarios de la remoción del presidente Mohamed Morsi el 3 de julio pasado.
Los enfrentamientos entre ambas partes emergieron en el contexto de las manifestaciones convocadas para este viernes por una coalición de grupos islamistas, liderados por la Hermandad Musulmana (HM).
Ese tipo de hostilidad, entre quienes rechazaron la elección de Morsi en junio del 2012 como candidato de esa organización islamista y los que luchan desde entonces por reintegrarlo al poder, ha signado el escenario egipcio de los últimos meses.
Agentes del orden atacaron hoy con gases lacrimógenos una protesta de partidarios del expresidente en la barriada capitalina de Mohandessin, anunciada ayer por islamistas dentro de un plan mayor de movilizaciones masivas.
Otras dos manifestaciones recibieron similar trato policial en las demarcaciones de Alejandría y Tanta, esta última con mayor rigor de violencia.
La coalición Alianza para la Defensa de la Legitimidad, liderada que encabeza la HM e integrada por 33 organizaciones de seguidores de Morsi, llamó a realizar este viernes una Intifada o levantamiento popular.
Las anteriores expresiones de descontento popular, convocadas desde antes de la deposición de Morsi por la HM, desencadenaron una escalada de choques iniciados el 14 de agosto pasado con balance de unos mil muertos.
La televisión local exhibía este viernes el despliegue en calles y plazas de miles de manifestantes, sobre todo en Mohandessin, uno de los principales puntos de reunión de los defensores de Morsi.
El Gobierno impuesto por la junta militar que destituyó al presidente constitucional reiteró ayer sus advertencias de que enfrentará con fuerza las manifestaciones y declaró "en máxima alerta" todas sus fuerzas de seguridad.
Los militares afirmaron que emplearán "munición real" contra las marchas, amenaza que repiten desde la declaración del estado de emergencia decretado por ellos tras los hechos sangrientos del 14 de agosto.
Las principales calles de ciudades como Alejandría fueron bloqueadas por policías y soldados después de una operación con numerosas detenciones cerca de la mezquita al Qaeda Ibrahim, según la agencia de noticias Mena.
Los agentes del orden aseguraron que numerosos ciudadanos arrestados portaban botellas rellenas de gasolina con la presunta intención de emplearlas como explosivos del tipo coctel Molotov.













