En Managua se ha vuelto una tradición que cada Fin de Año se quemen los muñecos conocidos como "los viejos", una manera de decir adiós a todo lo ocurrido en el año y comenzar de cero.
Se trata ritual donde un muñeco vestido con ropas viejas, se rellena de cartón, papel, telas, o aserrín y muchas veces con pólvora para ser quemado publicamente a las minutos antes de que termine el año.
Verónica Bermudez Martínez ya tiene en venta estos viejos en su negocio. “Es el segundo año que hago los famosos viejos, los relleno con ropa que ya no vendo porque tengo una tienda de ropa usada y cada viejo le cuesta 400 córdobas, muy favorable y si lo quiere con pólvora cuesta 1 mil 300 córdobas”.

“Ya ha venido gente a preguntar, ya he vendido tres y estoy atendiendo las 24 horas del día porque acá me mantengo. Mañana voy a hacer unos diez más para que vengan de la Casa del Obrero, 3 cuadras arriba, que acá los espero”, comentó Verónica.
Asimismo, Luis Ortiz, dijo que dentro de los viejos se les mete triqui traca y bombas de caramelos.
“Estamos iniciando la elaboración de los viejos y este año los vamos a rellenar de puro material reciclado como papel. Tenemos desde 300 córdobas hasta 1 mil 200 córdobas, dependiendo el gusto del cliente”, informó.
“El viejo es una cuestión ancestral que viene desde México y en Nicaragua lo hemos adaptado. Tenemos viejos con la cara de Omicrom que pueden comprar y ya tenemos pedidos de todo tipo”, culminó.















