El municipio de Diriamba es conocido por ser la cuna de El Güegüense, una obra teatral de la cultura nicaragüense y reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y que ha sido trasladado de generación en generación por los habitantes del lugar.

La familia Flores, habitante del barrio La Bolsa, se ha sumado por más de tres décadas a la promoción y rescate del mismo a través de la elaboración de máscaras, trajes y penachos utilizados en los distintos bailes, los que suelen acompañar las celebraciones en honor a San Sebastián, patrono de los diriambinos.

“Mi papá cuenta con más de 30 años de experiencia en la elaboración de artesanías, entre ellas las máscaras de madera del tradicional Güegüense, convirtiéndose así en una tradición familiar que nos ha permitido salir adelante e involucrarnos a todos en la promoción cultural, nosotros tallamos las máscaras, las pintamos, además, elaboramos los trajes y penachos, además ofrecemos réplicas para que esta tradición y arte no se pierda a futuro”, refirió Ana Ericka Flores, artesana.

El colorido en los trajes, los detalles de las máscaras y el amor impregnado en cada una de las piezas, le han permitido a la familia Flores posicionarse en su departamento y a nivel nacional.

“Me siento orgullosa y alegre al ver cómo nuestro trabajo es valorado por el pueblo, en los bailes de San Sebastián vemos a niños, jóvenes y adultos portar nuestras artesanías. Poco a poco hemos venido innovando y eso nos ha permitido sacar fuera del país nuestras artesanías, trabajamos junto al gobierno en la promoción de los productos, nos han capacitado y eso nos ha permitido agregarle más valor a las mismas”, añadió.

Cada uno de los miembros de la familia tiene una tarea asignada, los más jóvenes son los encargados de tallar en madera los rostros de cada uno de los personajes de la obra, el Gobernador, el Güegüense, el Alguacil, entre otros.

“Nosotros hacemos uso de madera para la elaboración de las máscaras, usamos madera de talalate, cedro y pochote, logrando un tallado de calidad, hemos venido perfeccionando la técnica y eso nos permite elaborar variedad de máscaras, todas representativas de nuestro folklore. Nuestra calidad nos ha permitido contar con una amplia clientela y eso es la garantía de que nuestros bailes van a estar vigentes en las próximas generaciones”, finalizó Santiago Flores, artesano.

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