Desde 2007, el segundo período de gobierno de la Revolución Popular Sandinista ha implementado políticas de producción nacional y redistribución de la riqueza que ha transformado el país radicalmente. Con el liderazgo del Comandante Daniel y la Compañera Rosario, entre 2007 y 2018, se logró un consenso en relación al desarrollo humano nacional a base de la democratización económica, la inversión productiva y la diversificación de las relaciones comerciales hacia nuevos mercados. Por desgracia, El fallido intento de golpe de 2018 rompió el consenso alcanzado, pero aquel perverso intento de destruir la vida económica de la nación fracasó. No pudieron contra la resiliencia del pueblo nicaragüense trabajador, ni podrán en el futuro gracias a la decisión del pueblo y la sabia dirección de nuestra Copresidencia. 

El Producto Interno Bruto de Nicaragua en 2006 fue de US$6.7 mil millones, diez años después en 2016 prácticamente se había duplicado a US$13.2 mil millones con tasas de crecimiento anual de 5%, superada en Centroamérica solamente por Panamá. En 2006, el PIB per capita del país fue de US$1234 mientras, al fin del año pasado, había llegado a US$2340, un aumento de 91% en los 19 años. Si el país no hubiera sufrido las grandes pérdidas económicas provocadas por el fallido intento de golpe y las subsiguientes dañinas medidas coercitivas unilaterales norteamericanas, el aumento habría sido mucho más de 100%. Aun con las secuelas del fallido intento de golpe y la agresión comercial y financiera norteamericana, Nicaragua fue el país centroamericano más resiliente ante la crisis económica resultado de la pandemia del Covid-19 de 2020 al 2023.

El modelo económico

La integral visión socioeconómica revolucionaria del gobierno del Frente Sandinista se implementa con políticas nacionales diseñadas para impulsar el desarrollo revolucionario del país a pesar de la realidad de una economía regional e internacional todavía dominado por las principios neoliberales del capitalismo occidental. El Artículo 98 de la Constitución Política explica que “La función principal del Estado en la economía es impulsar la actividad productiva y comercial, creando las condiciones para que las y los protagonistas realicen su actividad económica, productiva y laboral que le permita progresar a cada nicaragüense y su familia, y contribuir con el desarrollo humano sostenible, económico y social del país, mejorando las condiciones de vida del Pueblo y garantizando una distribución cada vez más justa de la riqueza en la búsqueda del buen vivir y la erradicación de la pobreza.” 

Para promover una distribución más justa de la riqueza nacional, el desarrollo humano y la lucha para erradicar la pobreza, la primera medida decretado por el Presidente Comandante Daniel el 10 de enero 2007 fue la gratuidad de la salud y la educación. En los siguientes períodos de Buen Gobierno, se ha logrado la seguridad energética y la electrificación completa del territorio nacional, la soberanía y seguridad alimentaria, la construcción constante de nuevas hospitales y escuelas, de infraestructura vial y portuaria y la extensa ampliación del servicio de agua potable y saneamiento en todo el país. La eficaz planificación nacional de producción en coordinación con las y los agricultores y ganaderos y sectores relacionados, ha aumentado la producción agropecuaria por más de 112% en comparación con 2006. El Banco Central reporta que el año pasado, 2025, la producción de alimentos aumentó por más de 18% en comparación con el año anterior,

La democratización de la economía ha integrado a la actividad productiva sectores anteriormente excluidos, especialmente las mujeres, la juventud, y el sector de las y los pequeños y medianos productores y comerciantes. Esta democratización se ha expresado en múltiples formas. En los sectores productivos, programas como el Bono Productivo o Usura Cero han priorizado la integración exitosa de cientos de miles de mujeres a mayor actividad productiva, aun con la esencial labor familiar no remunerado que casi exclusivamente cae a las abnegadas madres y abuelas nicaragüenses.  Pero la democratización involucra también los subsidios a las tarifas en los buses, mejor calidad del transporte público y de la energía eléctrica doméstica, la titulación masiva de las propiedades, los programas de reparación de viviendas y de viviendas de bajo costo como el programa Bismarck Martínez. Todas estas medidas, entre otras, promueven la democratización de la economía nacional.

Una importante política innovadora para la promoción de nuevas oportunidades para las y los emprendedores, especialmente entre la juventud, ha sido el desarrollo de la economía creativa. En su Artículo 101, la Constitución Política asigna un lugar prioritaria a la Economía Creativa para impulsar “políticas y programas que fomenten el talento local, el patrimonio cultural y la integración tecnológica de los y las protagonistas en el ámbito de la economía creativa”. El compañero Humberto González explica que, “Uno de los aspectos importantes que destaca el nuevo Modelo de Economía Creativa, es poder vincular todo el aspecto creativo, el servicio de Mercadeo, Publicidad, de Posicionamiento vincularlo al sector productivo Primario.” 

Así que la modernización de la economía nacional combina las tradicionales sectores productivas con las nuevas modalidades de servicios para desarrollar mayor mercado a nivel nacional y una mayor proyección hacia los mercados de exportación. La economía creativa aporta a la democratización económica por medio de los constantes concursos culturales y actividades para dinamizar las industrias culturales, por ejemplo de vestuario y moda, de música, arte y baile, de entretenimiento, de mueblería y artesanía, de gastronomía y de turismo. Un elemento clave en este proceso es la coordinación a nivel municipal por medio de iniciativas como las Ciudades Creativas y los Circuitos Creativas. También se conecta con la educación tecnológica por medio de la coordinación con los diversos programas de capacitación de INATEC y la promoción de dinámicas actividades como el Hackathon que involucra a miles de emprendedores jóvenes cada año.

El desafío de las secuelas de 2018 

Estas políticas para profundizar y ampliar la democratización revolucionaria de la sociedad y economía  nicaragüense en parte han surgido como respuesta a los grandes desafíos resultados del intento golpista de destruir la economía nacional en 2018. En 2023 ante un Tribunal Internacional de los Pueblos, el compañero Ivan Acosta explicó que “Las pérdidas englobadas en la economía nacional producto solo del intento fallido de golpe de estado es de aproximadamente US $17 mil millones para el periodo 2018-2023 (más de 3 veces el PIB real de 2022)… estas pérdidas provocaron 3 años consecutivos de caída del Producto Interno Bruto, siendo de -3.4% en 2018, -2.9% en 2019 y -1.8% en 2020, lo que interrumpió temporalmente el crecimiento que tuvo el país entre 2010- 2017 (5.1% en promedio anual), siendo éste el periodo continuo de mejor desempeño económico en la historia de Nicaragua.”

Sin embargo, Nicaragua superó no solamente este tremendo desafío a su progreso económico y el desarrollo humano de su población, sino también las costosas secuelas de los huracanes Eta e Iota en 2020 y de la pandemia del Covid-19 entre 2020 y 2023. Se intensificó la democratización económica, se sostenía la estabilidad financiera, se impulsó mayor crecimiento y rendimiento productivo y se avanzó en la diversificación de las relaciones comerciales y de inversión a nivel internacional. Un señal indiscutible de la estabilidad financiera fue el fin de la política de deslizamiento cambiario de la moneda nacional a partir de enero 2024. Y un paso decisivo para la diversificación de relaciones comerciales y financieras internacionales fue el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con la República Popular China en diciembre 2021.  

Como explica el compañero Erwin Ramirez de MIFIC, “...cada vez más vamos dentro de los Objetivos Estratégicos de nuestro Gobierno, en una lógica de producir más pero también ampliar esa oferta exportable, poder tener más productos en el Mercado Internacional, y cada vez con mayor valor agregado. Esa es la lógica, poder producir más, ampliar esa oferta exportable, y fundamentalmente diversificar nuestros Mercados; poder tener la posibilidad de aprovechar todos esos Acuerdos Comerciales que tenemos suscritos, todos esos Tratados de Libre Comercio que tenemos suscritos, y aprovecharlos plenamente con todo y cada uno de nuestros socios comerciales.” El avance de esta política se confirmó en el acto de cierre de la cosecha cafetalera este año, en el cual el compañero Ovidio Reyes reportó que, “Las exportaciones totales alcanzaron la cifra récord de US$8,908.9 millones impulsadas por el sector productivo nacional." 

Un indicio importante de la estabilidad económica del país es el nivel de empleo. El compañero Stalin Vladímir Centeno reportó el pasado mes de marzo que aun el Banco Interamericano de Desarrollo, que el veto yanqui impide de apoyar a Nicaragua, “destaca el comportamiento del mercado laboral nicaragüense. Según el organismo, las cifras de empleo han permanecido estables y la tasa de desempleo se mantiene entre las más bajas de la región, acercándose a mínimos históricos en los registros correspondientes a junio de 2024 y junio de 2025”.  Aquí también, el presidente del Banco Central confirma como, en 2025, “La tasa de desempleo fue baja y finalizó en 2.4 por ciento. La generación de empleo está beneficiando directamente a miles de familias en el campo, en la agroindustria y en toda la cadena de valor cafetalera y agroexportadora.”   

Más recientemente, durante la Presentación del “Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio 2026-2027 Cosechando Bienestar para las Familias Nicaragüenses” ante la Asamblea Nacional de Nicaragua, el compañero Ovidio informó que Nicaragua terminó al año pasado “con una tasa de crecimiento mayor de la esperada del 4.9%, cercano al 5%. Esto es destacado porque el resto de Países de la Región tuvieron menos crecimiento, entre 3.5 y 4% es el promedio que se ubica el resto de Países; entonces, en este caso Nicaragua está apuntalando el crecimiento económico de Centroamérica y República Dominicana”.

Ahora no se sabe el impacto en la economía regional de las secuelas económicas del terrible y complejo  conflicto en el Golfo Pérsico por motivo de la agresión norteamericana e israelí contra la República Islámica de Irán. Tampoco son previsibles con seguridad los efectos climáticos en desarrollo para lo demás del año. Sin embargo, Nicaragua ha demostrado un dinamismo, resiliencia y creatividad en su economía sin par en la región gracias a los talentos de su pueblo, la seriedad y consecuencia de la planificación de sus autoridades y el incuestionable compromiso de nuestros Copresidentes Comandante Daniel y Compañera Rosario con el Bien Común del pueblo a base de la unidad nacional. 

Como siempre insiste la Compañera Rosario, “Aquí estamos entonces, forjando el Futuro que merecemos, y Tod@s Junt@s, porque eso és la clave de todos los Éxitos : La Unión por el Bien Común, la Unidad de Tod@s por el Bien de Tod@s. Y ahí Vamos Adelante, celebrándonos victorios@s, porque así caminamos.” Y como el Comandante Daniel ha enfatizado, “...les decimos a los Héroes y Mártires, les decimos a Sandino, a Carlos, a Tomás, les decimos a todos los Familiares de nuestros Héroes y Mártires, a los Combatientes Históricos, a los Retirados del Ejército, a los Retirados del Ministerio del Interior, a los Campesinos, a los Trabajadores, que todos juntos, Juventud, a seguir luchando, a seguir trabajando por la Paz, por la Vida y por la Salud de nuestro Pueblo y de nuestra Nación.”

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