Una segunda actualización recibieron más de 20 médicos residentes del Hospital Manolo Morales de Managua, sobre la lectura de los exámenes de electrocardiogramas.

El doctor Alejandro Magnali, especialista en medicina interna del referido centro hospitalario dijo que la finalidad de este tipo de talleres para los médicos internos, es que dominen a la perfección los electrocardiogramas y detectar si los mismos tienen una alteración.

El objetivo es fortalecer cada vez más los conocimientos de los residentes cada año y así ellos vayan identificando cada una de las patologías que se encuentren a nivel cardíaco y podremos darle la atención médica debida y los medicamentos necesarios”, dijo el galeno.

Explicó que los talleres son impartidos por especialistas en la materia y así enseñarle a los galenos los métodos para identificar patologías diferentes en los pacientes que son atendidos en el referido centro hospitalario que tiene rango de referencia nacional.

El médico interno Mario Mayorga jefe de los médicos residentes del Manolo Morales dijo que la realización de los talleres es algo muy importante para los médicos en formación y “este es el segundo taller que se lleva a cabo en lo que va del presente año”.

Mayorga dijo que con los electrocardiogramas los galenos pueden encontrar las patologías muy frecuentes como son los infartos y a través del referido examen se puede determinar qué tipo de medicamentos se le debe aplicar al paciente y así evitar que pierda la vida.

El ataque cardíaco ocurre cuando se obstruye una arteria que lleva sangre y oxígeno al corazón. Los depósitos de grasa, que contienen colesterol, se acumulan con el tiempo y forman placas en las arterias del corazón. Si una placa se deteriora, puede formarse un coágulo de sangre.

Los avisos que da el cuerpo cuando una persona va a ser víctima de un infarto al miocardio son presión, ardor, tensión o molestia opresiva en el pecho que dura cinco minutos o más. Molestia constante que parece indigestión. Presión incómoda del pecho que irradia a los hombros, los brazos, el cuello, la mandíbula o la espalda. Mareo, desmayo, sudor o malestar de estómago.

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