Todo turista que visite la ciudad de Somoto, debe hacer una parada obligatoria en la vivienda de doña Guadalupe Espinoza, quien desde hace 50 años, ofrece las deliciosas rosquillas somoteñas.

El que visite a doña Lupe, a como es conocida Guadalupe Espinoza, ella habita en el sector 4 de la ciudad de Somoto; lo primero que hace es darle una prueba al cliente: una taza de café y unas rosquillas para que sean los catadores de este próspero negocio.

“Ya mi familia, casi toda, sabe trabajar en la rosquilla, me siento orgullosa que me hayan venido a visitar, esperamos que sean unos catadores más, que porque soy la Lupe, no, ustedes van a ir y decir, esta es la mejor, rosquillas”, comentó.

rosquillas

Doña Lupe recordó que el negocio de las rosquillas en Somoto, “nació con la pobreza que había antes, entonces, la gente empezó hacer rosquillas, las vendía en canasto, ni siquiera las vendían embolsadas, sino que en unos canastos y en unas mantitas bien limpias”.

Mencionó que tiene 16 trabajadores; en cuanto al pedido de las rosquillas las personas pueden llamarla al teléfono número 2722 2806, también pueden visitarla en su casa donde tienen el negocio.

“Aparte de las rosquillas, hacemos calabazas, pan relleno, semitas, rosquetes, bizcotelas, todo lo hacemos, aquí”, describió.

rosquillas

Espinoza señaló que en cuanto a las características de la rosquilla que elabora, “es de quesillo con mantequilla de costal”.

Hizo la invitación a los turistas nacionales y extranjeros que cuando lleguen a Somoto, en el emprendimiento de doña Guadalupe Espinoza, tienen una taza de café y las exquisitas rosquillas, únicas en Somoto.

 

Comparte
Síguenos