En el departamento de Rivas el sector productivo ha iniciado con las labores de limpieza de las parcelas de cara al inicio del periodo lluvioso, desde la preparación de los suelos, abono de la tierra y la plantación de semillas.
En el municipio de San Jorge, a orillas del lago Cocibolca se ubica la finca Nahualapa, donde cada año se trabaja en 90 manzanas dedicadas al cultivo de plátanos.
“Para la llegada del invierno estamos iniciando con la limpieza de los canales para evitar inundaciones en los cultivos, así como deshoje, control de maleza, para ello se ha iniciado con el calendario de fumigación para evitar la sigatoka (enfermedad del banano)”, dijo Demetrio Obregón, finca Nahualapa.

Este año, los productores de musáceas esperan que el invierno favorezca la actividad agrícola, trayendo consigo un significativo ahorro en los costos de producción.
“Esperamos que el invierno inicie pronto para dejar de trabajar con nuestro sistema de riego, lo que va a representar un ahorro económico en los costos de producción. Este año esperamos sacar al menos 2 mil racimas por manzana y promediar alrededor de 45 unidades por racima”, dijo.
La finca Nahualapa, estima una cosecha exitosa para este nuevo periodo productivo, lo que garantizará la exportación y el consumo nacional.
“Rivas es un departamento muy productivo de musáceas, nuestra producción ha estado siendo exportada hacia Costa Rica, un mercado que paga buenos precios y también tenemos mercado en Honduras, El Salvador y también abastecemos el mercado nacional. Estamos garantizando la producción de este año y esperamos sobre cumplir las metas y seguir garantizando la alimentación de nuestro país”, destacó.

Un maíz sano y con altos estándares de calidad
De igual manera, en la comunidad El Rosario, en el municipio de Rivas, la familia de Walter Ramón Bello, trabaja en el tratamiento de sus parcelas de maíz, un grano fundamental en la dieta de los nicaragüenses y que año con año esta familia prioriza en sus cultivos.
“Nosotros hemos venido siendo acompañados por el Inta (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) gracias a ese apoyo estamos trabajando con la variedad de Inta Amarillo, una semilla híbrida que requiere de mucho cuido y su productividad es muy alta. En todo tiempo trabajamos el maíz, trabajamos con un sistema de riego por goteo, pero al llegar el invierno, la lluvia nos es de gran ayuda”, refirió.
“Estamos esperando las primeras lluvias para nuestras plantaciones, ya estamos limpiando el terreno, en los próximos días metemos el tractor a las parcelas para estar listos para la siembra. Nuestra cosecha de maíz la vendemos en Managua y aquí en la zona, es un producto de alta demanda porque es un grano de calidad”, destacó.

Éxito en la diversificación de las parcelas
En cuanto a la producción de frutas y cítricos, poco a poco se ha ido posicionando en el departamento a través de la diversificación de las fincas, donde sus propietarios han pasado de cosechar en una sola temporada a todos los meses del año.
En la comunidad La Providencia, el productor Joel Ramírez, ha implementado el cultivo de papaya hawaiana, alcanzando altos niveles de rendimiento dado a su empeño y el acompañamiento de las instituciones de Gobierno como el Inta.
“Este periodo vamos a trabajar con 5 manzanas de plantación de papaya hawaiana con un total de 7 mil plantas, ya iniciamos con la plantación y su riego para evitar el daño de la planta. Nuestra producción para este año va a depender del invierno, si es un invierno regular, sin excesos de lluvia, nos va a traer una producción muy buena porque la papaya es delicada y si el invierno es escaso tendríamos que implementar el sistema de riego por gravedad o goteo”, refirió.

Las expectativas son grandes para este invierno, Ramírez proyecta una excelente producción, la cual estará comercializando en el mercado nacional.
“Esperamos que este año el invierno nos favorezca, porque eso nos va a permitir dar continuidad a nuestro modelo de diversificación, al tener las plantaciones de papaya 3 meses, nosotros procedemos a la plantación de plátanos, son 2 rubros importantes con los que trabajamos, cuando terminamos los cortes de la cosecha de papaya, el plátano está dando frutos, siempre tratamos de mantener activa la actividad agrícola en nuestra parcela”, destacó.
Por su parte, Rodrigo Espinoza, desde sus parcelas ubicadas en la comunidad Zaragoza, en el municipio de San Juan del Sur, ha venido trabajando en el cultivo de limones, naranjas y otras frutas, plantaciones en las que pone en práctica acciones agrícolas amigables con el medio ambiente y la adaptación al cambio climático.
“Hemos venido trabajando con varias especies, en esta área tenemos cítricos, naranjas, limones criollos y hemos iniciado con la preparación de las plantas a través del abono de la tierra, para eso usamos insumos que muchas veces tenemos en las parcelas como cáscaras de frutas, afrecho, de tal manera que nosotros producimos un abono orgánico y eso nos reduce los costos y sobre todo estamos trabajando en el cuido de las plantaciones y el medio ambiente”, dijo.
Acompañamiento directo del Gobierno central
El proceso de acompañamiento del Inta al sector productivo ha sido constante, tiempo atrás se inició con un proceso de capacitación a los pequeños y medianos productores de todo el país, acción que ha generado resultados positivos en los últimos periodos de cosecha.
“Estamos trabajando en el fortalecimiento de las capacidades de los productores a través de capacitaciones, en las que se brinda una atención específica en cada uno de los rubros que ellos desarrollan en sus fincas, de cara al inicio del ciclo agrícola hemos constatado el comportamiento de las plagas en los suelos, las condiciones para la siembra, monitoreo del suelo una vez que inician las lluvias y así evitar la pérdida de semillas”, refirió Elsa Flores, delegada Inta, Rivas.
Además, el Inta cuenta con bancos de semillas para que los productores tengan disponibilidad de las mismas y el proceso no se detenga.
“Estamos trabajando con semillas de alto rendimiento, las que se han ido adaptando a cada departamento, logrando una cobertura amplia en las comunidades. En cuanto a la elaboración de abonos, los hemos capacitado para que cuenten con las herramientas necesarias para elaborarlos además, han aprendido a hacer insecticidas orgánicos, foliares, con lo que garantizan un buen mantenimiento de las parcelas”, concluyó.





























