Una mañana llena de alegría, de amor y de unión familiar se vivió en el Centro Penitenciario Integral de Mujeres que celebró el Día de las Madres con un acto especial.
En esta actividad participaron hijos, hijas, esposos y madres de las mujeres que se encuentran cumpliendo condenas por los delitos que cometieron.
De esta manera, en este centro penitenciario se vivieron momentos muy especiales, los esposos, niños y niñas llenaron de besos a sus madres, mientras las progenitoras de las detenidas también fueron parte de estos momentos únicos que garantiza el Buen Gobierno Sandinista, para fomentar la unidad familiar.

La alcaide de este centro, Jackeline Huete, manifestó que cada año en ese objetivo de llevar felicidad y unión familiar a las privadas de libertad, se realiza este acto especial en homenaje al Día de las Madres.
"Este momento es parte de las líneas de trabajo orientado por nuestro Buen Gobierno al frente el Comandante Daniel y la Compañera Rosario Murillo, de elevar nuestro trabajo en pro del tratamiento reeducativo de las privadas de libertad", dijo Huete.
Como parte de la actividad especial se hicieron presentaciones culturales, danzas folclóricas, niños declamaron poemas y hasta ritmos urbanos pudieron disfrutar los presentes.

Ashlin Nazarateh Mayorga, agradeció a Dios, al Comandante Daniel y la Compañera Rosario Murillo, por permitir que las privadas de libertad pudieran pasar momentos de alegría con sus madres e hijos.
"Es un momento que le dedicamos a las madres y queremos compartir con ellas, hacerlas sentir especial y decirles que son lo más importante para nosotros", dijo Mayorga.
Jorlene Escalante, también pudo en este día abrazar y besar a sus hijos, igual a su madre que llegó a visitarla para ser parte de esos momentos especiales.

"Queremos en primer lugar agradecer a nuestro Gobierno, a nuestro Presidente Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, por permitirnos y regalarnos este espacio a pesar de que estamos privadas de libertad compartir con nuestra familia, con nuestros hijos y nuestras mamá", afirmó Jorlene.
Actividades similares se vivieron en otros sistemas penitenciarios del país, como parte de esa voluntad de promover el amor y unidad familiar entre los presos y presas con sus madres o hijos.


























