Si en un radio de acción de 500 metros cuadrados, una o dos viviendas no son visitadas por los brigadistas que luchan contra los mosquitos, se corre el riesgo de que en esos hogares puedan existir criaderos de zancudos que transmiten enfermedades como el dengue, zika y chikungunya.
El doctor Freddy Suárez, del Centro de Salud Sócrates Flores, explicó la importancia de que todas las viviendas de un barrio sean visitadas para que se haga la destrucción de los criaderos, se aplique abate en pilas y barriles, y que cada poblador reciba las indicaciones para mantener su casa libre de enfermedades.
"Si una vivienda no es visitada y no se destruyen los criaderos, es muy posible que ahí pueda registrarse un caso de dengue y a partir de ese caso puedan darse otros, por eso insistimos que nos permitan la entrada a los hogares y que un poblador de esa vivienda nos acompañe para enseñarles los potenciales criaderos de zancudo. Es importante abarcar el mayor número de viviendas y ahí radica el éxito de esta batalla, sobre todo ahora que el invierno se ha establecido", dijo Suárez, mientras el equipo de brigadistas visitaba más de 1200 viviendas del barrio Javier Cuadra del Distrito II.
En los patios de cada vivienda se tienen que identificar todos los recipientes donde se almacena el agua de lluvia porque pueden convertirse en criaderos de zancudos. La destrucción de criaderos y la limpieza del hogar son las acciones más importantes para que no existan zancudos, pero esto se debe hacer en todos las viviendas.
"Es importante que nos permitan aplicar el BTI que es un larvicida natural, que no es tóxico ni para personas ni para animales domésticos y tiene una efectividad de 60 días, si nos permiten aplicar ese larvicida evitamos que el mosquito pase a etapa adulta, muere en estado larvario y no haya mosquitos, después llega la tercera fase que es la fumigación", explicó Suárez.













