A pesar de las adversidades enfrentadas desde su infancia, el educador Yader Mercedes Vivas Escobar, cuyo nacimiento coincidió con el comienzo de la emblemática Cruzada Nacional de Alfabetización, ha logrado superarse gracias a su tenacidad, al apoyo de su familia, amigos y maestros, y en especial, al estímulo recibido por parte de la Revolución y el Gobierno Sandinista.
Este inspirador profesor, que desde su niñez y adolescencia colaboró con sus padres en diversas tareas, como la venta de caramelos, güirilas, elotes y raspados, hoy se destaca como director del Instituto Rubén Darío en La Gateada, perteneciente al municipio de Villa Sandino en el departamento de Chontales. Su trayectoria es un reflejo de dedicación y servicio a su comunidad.
El profesor Yader, nació en el poblado de La Gateada, aproximadamente a 219 kilómetros de distancia de la capital Managua y aún habita en ese pintoresco pueblo chontaleño.

Cuenta que sus inicios en la formación educativa, fue por encuentros en el contexto de la Cruzada Nacional de Alfabetización.
"Yo comencé a estudiar ya grande, comencé aprender a leer, como a los 12 años de edad, ingresé por primera vez a una escuelita que antes se llamaba Augusto C. Sandino, ahora en la actualidad se llama Divino Nazareno", recordó, pero tuvo dificultad para aprender a leer y escribir en ese centro de estudios.
Para el año 1992, continuó estudiando en el marco de la Cruzada Nacional de Alfabetización, y, "fue ahí que comencé a leer y escribir con los Programas de Alfabetización, que funcionaban a manos de militantes sandinistas del poblado de La Gateada, a través de Cartillas que se utilizaron en los años 80", hizo la remembranza el docente Yader.
Este humilde maestro de La Gateada, muy popular y querido en su poblado, agregó que este camino de aprender sus primeras letras, "fue un proceso largo aprender a leer, me costaba leer, pero hubo buenos maestros que se esmeraron conmigo; vendía en la mañana (caramelos), porque me gustaba apoyar a mi familia, y en la tarde iba a clases", dijo con orgullo.

Aprendió a leer y escribir junto a los adultos
Una de las cosas que agradece el profesor Yader, es que la educación era para adultos, y él apenas tenía 12 años de edad, pero lo aceptaron en la clase.
Posteriormente, sus estudios de Educación Primaria los cursó en el Programa de Educación Básica de Adultos (EBA), por niveles, finalizando su Primaria en el año 2000, en el contexto de la CNA.
Pero sobre todo el docente Yader agradece mucho a su madre, que fue la persona que lo impulsó a que aprendiera a leer y escribir, así como continuar sus estudios.

Cuando aprendió sus primeras letras, nunca se le olvida una palabra que le corrigió su maestra, "una palabra que es como un lema, para mí; yo miro a la profesora que me corrigió y me decía esa palabra, comal con C, porque yo la escribía con otra letra (consonante)", comentó.
El propósito del maestro Yader fue siempre continuar estudiando, porque su meta era salir adelante, para ser una persona de bien, para la comunidad y el país.
"Se ha venido evolucionando más la importancia de la educación, se han abierto más campañas, más oportunidades", reconoció.

Haciendo una retrospectiva de su vida, el docente Yader, narró que después de haber cursado el sexto grado, dejó de estudiar un tiempo, porque su hermana se iba a preparar y decidió apoyarla; él se dedicó a trabajar para apoyar a su familia, mientras su hermana coronaba su carrera. Cuando ella finalizó sus estudios universitarios, Yader continuó con su labor educativa.
Fue así, que Yader viajó a Juigalpa, Chontales, donde estudió la Secundaria en el Colegio de La Asunción, por encuentro dominical.
En ese transitar educativo de Primaria a Secundaria, Yader, en los tiempos libres, vendía güirila y elotes, después raspados por las calles de La Gateada.
Al concluir su bachillerato, una profesora de Juigalpa, llamada María Elena Guerra (q.e.p.d.) lo motivó a continuar sus estudios.
Ella le decía, cuenta Yader, "nunca es tarde para aprender, entonces, yo me grabé eso; eso me animó", agradeció.
Otro peldaño, su licenciatura en Ciencias Naturales
Para el 2013, el docente Yader comenzó a estudiar licenciatura en Ciencias Naturales, con el apoyo de su familia, "pero también con el apoyo del Buen Gobierno, porque obtuve en la universidad un bono, para pagar matrícula y también alimentación", agradeció.
En el año 2016, empezó a ejercer como docente de Secundaria. También en La Gateada impartía clases en la Modalidad de Educación de Jóvenes y Adultos, encuentros sabatinos.
"De ahí me fui enriqueciendo más (académicamente) y como teniendo fuerzas de mis aprendizajes; después dí clases de Taller, Arte y Cultura (TAC); al verme que desarrollo mis habilidades como deben de ser, me seleccionan de director, con el apoyo de la directora anterior (profesora Lina), entonces, llego a ser director del Instituto Rubén Darío en La Gateada, (municipio de Villa Sandino, en Chontales)", dijo.
Para el docente Yader, ser parte de la Alfabetización es algo emocionante, "de una manera que ha enriquecido mis conocimientos, mis habilidades".
Dos veces al año celebran la CNA
El director del Instituto Rubén Darío de La Gateada dijo que durante el año, hay dos momentos que celebran la Cruzada Nacional de Alfabetización, en ese centro de estudio.
"Desde que yo estoy aquí, le he tomado aprecio a esa celebración, porque es un triunfo, porque uno lo mira como un triunfo, cada día, cada año, como se va triunfando".
Una de las celebraciones es el 24 de marzo (recordando 1980), fecha en que se dio el inicio de la gran CNA; otro momento de festejo es cuando culminó este gran acontecimiento en Nicaragua, el 23 de agosto de 1980.
El maestro valoró que el Buen Gobierno Sandinista se está esmerando en lo que es la Educación, y "las oportunidades hay que valorarlas, hay que darles continuidad, porque con ese apoyo que tenemos, ahora yo motivo a las diferentes modalidades (educativas) que yo encuentro; motivo que hay que darles el valor, porque ahora, sí hay oportunidades para aprender, sin necesidades de gastos, por ejemplo, tenemos aquí: bolsos, cuadernos, alimentación (merienda escolar)".
En ese sentido, el profesor Yader aseguró que en el centro educativo que dirige en La Gateada, se ha venido fomentando el amor, solidaridad y la hermandad, porque incluso en la Educación por encuentro que se está implementado en ese colegio, los sábados, también les garantizan la alimentación a los muchachos y muchachas que llegan a estudiar y que son de comunidades de larga distancia.
También los docentes, con las constantes preparaciones que reciben, están capacitados para garantizar una educación de calidad y con calidez a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
"Una preparación, gracias al Buen Gobierno, que está haciendo algo muy maravilloso y, que los jóvenes aprovechen esta educación gratuita", agradeció el docente.
El maestro Yader, en vísperas de cumplirse un año más de la CNA, dijo a la comunidad educativa, al pueblo de Nicaragua, "que se sumen a esta celebración, que sigamos adelante, porque cada día vamos aprendiendo, porque cada día nos vamos enriqueciendo de conocimientos y seguir preparándonos".
También aconseja a los muchachos y muchachas que están estudiando en los encuentros sabatinos, "que nunca es tarde para aprender, ellos trabajan, así les pongo ejemplo, yo estudiaba y trabajaba ¿Cómo hacía mis tareas? Les decía yo, de noche; estudié por encuentro la Secundaria, de noche", finalizó.
El testimonio del maestro Julio Israel Gómez Machado
Es digno de reconocimiento el testimonio del maestro Julio Israel Gómez Machado en el municipio de Tecolostote, perteneciente al departamento de Boaco. Él, junto a sus colegas, se unió a la CNA en marzo de 1980, marcando un hito importante en su trayectoria.
"Cuando comencé en la Cruzada Nacional de Alfabetización tenía 18 años, acababa de venir de la guerra de liberación, tuve la participación en la ciudad de Managua, Masaya y Rivas". comentó.
A manera de reflexión, dijo que fue una Cruzada Nacional de Alfabetización, por la libertad humana, porque no se trataba de solo enseñar letras y números, "sino, enseñarle a valorar a la persona, que no sabía cuánto valía, porque nunca nadie de los había dicho; todo mundo lo miró (al no letrado) con desprecio, los ricos, los poderosos; así le formaron la conciencia a la gente, sin valores; entonces, nosotros también enseñamos a que la gente tuviese ese gran cariño, ese gran amor, por su familia, por ella".
Por eso este personaje ejemplar, considera que la CNA fue el segundo paso a la libertad, que solo la Revolución Popular Sandinista, garantizó al pueblo nicaragüense.
Julio recuerda que lo llamaron para participar en la CNA, y aunque estaba enfermo de hepatitis, dijo que se sentía bien y apoyó este bello programa de alfabetización, en el que le asignaron una matrícula de cuatro estudiantes, todos lograron culminar su proceso de alfabetización.
Cuando Julio Gómez le tocó alfabetizar, tenía aprobado el sexto grado de Primaria, "acá en este pueblo de Tecolostote (antes del Triunfo de la Revolución) no había educación Secundaria, había solamente Primaria en el casco urbano, pero en la zona rural, no había de ningún tipo de educación".
Antes de iniciar en la gran CNA, Julio recibió capacitaciones en Managua, después lo enviaron al departamento de Boaco, posteriormente, tuvo la oportunidad de ir a las comunidades a la gran CNA, "pero también la oportunidad de aprender muchas cosas, que uno como joven no las sabía; las vivencias del campo, no son las mismas que las zonas urbanas", reflexionó.
Jornada humanista y solidaria
Para Julio Gómez, es una de las tareas más hermosas, haber participado en la Cruzada Nacional de Alfabetización, "una de las jornadas más humanistas, solidarias, donde nosotros pudimos dar todo con el alma, por la gente que tanto necesitaba salir adelante".
Este docente, también de trayectoria como militante sandinista, asegura que antes de la CNA, en el tiempo de la dictadura somocista, "nosotros éramos esclavos, porque la gente no tenía ningún conocimiento, sobre lo que significaba saber leer y escribir; entonces, cualquiera que podía hablar bonito, sabía tres, cuatro, letras, te daba vuelta, entonces, era fácil tener dominio de un pueblo. El sistema de Somoza no se preocupaba por brindarle esa oportunidad a la gente (de aprender a leer y escribir), nunca se lo dio; aquí durante siglos, a la gente se le negó ese derecho, uno de los tantos, aprender a leer y escribir".
Julio alfabetizó en la comunidad de Las Peñas, un sitio donde no había ni televisión, ni blanco y negro, no había luz en las comarcas, los alfabetizadores tenían que llevar una lámpara, no habían carreteras, no habían centros de salud, no había educación Secundaria.
"Te arrancaban una muela sin anestesia, era una vida muy difícil para el campesino, para la gente humilde", hizo la remembranza.
Breve reseña del profesor Julio Gómez
El docente Julio Gómez ha sido compañero activo en las estructuras políticas del FSLN: del año 1982 hasta 1990, fue parte de las estructuras políticas departamentales del Frente Sandinista, asignado al municipio de San Lorenzo, en el departamento de Boaco.
Fue docente solidario en el Programa Sandino 2, desde el 2010-2013, donde bachillera 18 estudiantes en la comunidad de Las Peñas.
Actualmente labora como docente de Física y Matemáticas en el Instituto de Tecolostote, en el departamento de Boaco.
También cuando se dio la oportunidad que se abrió la Escuela Normal Gregorio Aguilar, en Juigalpa, Chontales, se graduó como docente normalista.
Después se abrió la universidad y continuó preparándose para la docencia, "saqué la carrera de licenciado en Física y Matemáticas, tengo más de 40 años de dar clases; es más, no me he ido por el amor que le tengo a la docencia, tengo 62 años", expresó.
También es fundador de la Educación Secundaria a Distancia en el Campo (sabatino), en el Instituto de Tecolostote.
En la universidad de Juigalpa, en la UNAN, impartió cinco años la asignatura de Matemáticas.













