El Centro de Investigaciones de Astrofísica y Ciencias Espaciales de la UNAN-Managua brindó el lugar perfecto para que estudiantes y miembros de la comunidad de esta institución disfrutaran del eclipse solar que se manifestó en el cielo diurno este lunes. Lo más destacado es que pudieron hacerlo sin comprometer su vista, ni su salud.
El doctor Marcel Chow Martínez, docente e investigador en esa casa de estudios superior, recordó que en Nicaragua el fenómeno astronómico fue apreciado sólo de forma parcial.
“En Estados Unidos, México y Norteamérica ellos sí vieron la totalidad del eclipse, pero nosotros solo un 20% o 30%”, dijo, explicando al mismo tiempo de que de no saberse con anterioridad del fenómeno, este puedo haber pasado desapercibido.

En esa universidad se asistieron del equipo necesario, entre ellos telescopios de filtro solar y pantallas, para poder apreciarlo y de esta manera no comprometer los ojos de los observadores en el proceso.
“Recordemos que el ojo humano no está hecho para ver directamente al sol, si alguien quiere ver directamente al sol puede ser peligroso. Siempre se desaconseja ver al sol de forma directa, el eclipse se puede ver a través de instrumentos como los que contamos aquí en la UNAN-Managua o a través de instrumentos especiales que se deben de comprar en tiendas especializadas”, detalló.
El especialista explicó que el astro rey, millones de veces más grande que la tierra, se ve momentáneamente bloqueado por la luna, que aunque tiene una dimensión menor aún, se ubica a una distancia más cercana y provoca una sombra que cae sobre la tierra, dando origen al eclipse.

Para los estudiantes, como el caso de Hernán Jacamo, que se forma como ingeniero en geofísica, fue una gran oportunidad.
“Tenemos dos telescopios, uno con filtro. Cuando ocurre el fenómeno podemos ver cómo el sol se fue tapando. Este tipo de eventos nos ayuda a presenciar de que realmente podemos llegar a ver que la teoría es correcta. Hay veces que la luna pasa enfrente del sol y ocurren este tipo de fenómenos”, aseguró.
Igualmente, Elsa Espinoza, a pocos minutos de poder observar el eclipse, se hizo acompañar de un espectrómetro para poder medir la radiación ultravioleta.
“Cuando se dan los eclipses solares se da una oportunidad para hacer diferentes estudios, para hacer la variación de la temperatura, lo que es también la nubosidad, los tipos de nubes que existen”, dijo como parte de las pruebas que realizó durante la ocurrencia del fenómeno.
En Nicaragua, el punto máximo del eclipse fue entre las 11:00 y 11:26 de la mañana.




















