La heroica Batalla de San Jacinto librada hace 168 años, que significó la expulsión de las tropas invasoras filibusteras de Nicaragua, cobra gran relevancia para el reconocimiento y la restitución de los derechos milenarios, según la óptica de los pueblos originarios y afrodescendientes en este país.
La doctora Myrna Cunningham, nicaragüense, caribeña y Primera Vicepresidenta del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe (FILAC), considera que esa acción ha resultado una inspiración para el pueblo de Nicaragua en la actualidad.
“Porque en primer lugar significó que un grupo pequeño de luchadores, acompañados, tenemos que recordar esto siempre, de flecheros indígenas de Matagalpa lograron derrotar a invasores que estaban saqueando sus territorios, sus haciendas, su ganado”, manifestó.

Al respecto observó que esa misma historia de agresión ha venido marcando a este país incluso antes de constituirse la República y este momento histórico guarda coincidencias con las luchas de los pueblos originarios.
“Pero a mí me parece que para nosotros, los pueblos indígenas, hay unos elementos importantes que se vinculan a nuestra lucha. Primero, la incorporación de estos flecheros demuestra que desde entonces los pueblos indígenas hemos creído que nuestra participación en la lucha por la soberanía, era fundamental. Y lo hemos mantenido a lo largo de la historia. En segundo lugar, el hecho de luchar contra saqueadores es una parte de nuestra historia como pueblos indígenas de la costa Caribe. Y para esto, el hecho de que contemos ahora con un marco jurídico que reconoce nuestros derechos como regiones autónomas, que nos devuelva la posibilidad de ser nosotros los que decidamos sobre el desarrollo de nuestra región, permite articular esa visión de esos indígenas de hace 168 con la visión actua”, comentó.
La mejor lección de la batalla de San Jacinto
Del mismo modo valoró que estas luchas han logrado en estos días tener un reconocimiento a la diversidad étnica, cultural y de la lucha de forma conjunta.
“A mí me parece que esa es la mejor lección de la batalla de San Jacinto y cuando veo a toda la niñez y la juventud en la Región Autónoma, conmemorando esa fecha, yo creo que eso es lo que debemos de recordarles. Que aquí estamos articulados como nicaragüenses, luchando de forma conjunta para impedir otros saqueos, para seguir gobernandonos, para seguir siendo soberanos”, expuso.

“Definitivamente, en toda América Latina y particularmente en Centroamérica, hemos visto que los pueblos indígenas continúan luchando fuertemente por garantizar que los Estados en la región estén realmente, se puedan ir transformando en estados multiétnicos, Estados que respondan realmente a la diversidad étnica, cultural. Lo vemos con nuestros hermanos, nuestras hermanas de Guatemala, de El Salvador, de Costa Rica, de Panamá, de Honduras, de Belice, en todos nuestros países de América Central. Actualmente estamos viendo una emergencia, digamos, del movimiento indígena. Están nuevamente tratando de articularse y tratando de cambiar las relaciones históricas de opresión de los países contra ellos”, expuso.
En tal sentido consideró que Nicaragua ha logrado alcanzar importantes conquistas que fortalecen ese sentido de pertenencia de estas poblaciones.
“Y por eso lo de nosotros es tan importante, es tan relevante. El hecho de que nosotros tengamos un régimen de autonomía, el hecho de que nosotros tengamos un marco jurídico tan robusto. El hecho de que nosotros tengamos 38 años ya de ir construyendo nuestro proceso de autonomía llena de muchas esperanzas a los pueblos indígenas en el resto de la región. Porque no entienden, cómo nosotros no siendo las grandes mayorías como son en Guatemala, hemos podido alcanzar eso. Y entonces definitivamente, esa lucha durante la batalla de San Jacinto, de los hermanos de de Matagalpa realmente nos sigue inspirando para poder continuar luchando por nuestro derechos y seguir inspirando al resto del pueblo indígenas y nuestra región”, precisó.
Con la Revolución Popular Sandinista, hace 38 años, se logró la reforma de la Constitución Política y el reconocimiento por primera vez de los pueblos indígenas en términos de igualdad.

“A lo largo de estos 38 años como señalaba, tenemos más de 100 leyes que reconocen y reafirman ese derecho. Pero esto también se ha ido acompañando con 2 elementos importantes. Por un lado, el hecho de ser reconocidos como ciudadanos, ciudadanas plenas de Nicaragua, pero respetando nuestra diversidad, nos ha permitido ir revitalizando nuestros propios sistemas de organización social, nuestros idiomas, nuestros conocimientos tradicionales y además de eso, nuestras formas de organización social. Pero eso solo es posible cuando hay un marco legal que lo reconoce, cuando hay políticas públicas desde el Estado que garantizan que nosotros podamos realmente ejercer esos derechos. Entonces el hecho de contar con territorio titulado, el 30% del territorio nacional está titulado a favor de los pueblos indígenas. El hecho de que los gobiernos territoriales indígenas y afrodescendientes forman parte de la estructura del Estado garantiza también y reconoce ese respeto”, valoró.
La doctora Cunningham resaltó que gracias a esto también se ha llevado desarrollo a la región Caribe de Nicaragua, reflejado en nueva infraestructura vial y sobre todo de carácter social.
“El hecho de que tengamos nosotros infraestructura. Imagínese, cuando yo fui a la escuela tenía que viajar por avión para ir a Bluefields, donde estudié. No teníamos ni siquiera caminos de acceso. Ahora yo puedo levantarme, irme a Bilwi (desde Managua) y llegar a cenar a Bilwi, hoy mismo. Eso era imposible. Yo siempre digo allá en la región, cuando me dio cáncer, cuando me dio COVID, yo voy al hospital sin pagar un solo centavo. Eso es devolverme dignidad. El hecho de que la niñez en Nicaragua, en la Costa Caribe pueda estudiar en su propio idioma. Los Mayagnas, acaban de recoger, por ejemplo, 2 mil palabras nuevas yusku, en Bocay. Y están haciendo su diccionario. Ya tienen diccionario en sus 4 idiomas Mayagna. Eso era imposible. Porque ni siquiera se les reconocían. Los llamaban Sumo, no los llamaban Mayagnas. En fin, el el hecho de contar con un marco jurídico, el hecho de contar con políticas públicas interculturales, el hecho de poder nosotros decir qué clase de modelo de salud queremos, qué clase de modelo educación queremos definitivamente, eso garantiza que la construcción de la ciudadanía intercultural costeña está avanzando, está fortaleciéndose. Y nosotros, sin hacer mucha bulla, podríamos decir en el ámbito internacional, vamos transformando este Estado nicaragüense, en un Estado verdaderamente multiétnico".
Enfoque del Gobierno sandinista en los pueblos originarios
Cunningham valoró la importancia que ha dado el Gobierno del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario a los pueblos originarios en este país.

“O sea, definitivamente en los discursos, el Presidente (Daniel) siempre ha respetado a los pueblos originarios y siempre ha señalado el importante aporte de los pueblos originarios para ir construyendo este Estado nacional. Una de las cosas que siempre recalca el Presidente, que me que me parece fundamental es que, cuando se habla sobre los derechos territoriales en los pueblos indígenas, los pueblos originarios de la Costa Caribe, siempre reafirma el derecho a esa propiedad colectiva, por encima de cualquier otra medida que pueda estar atentando contra los derechos de los pueblos indígenas”, mencionó.
Del mismo modo observó que esto se refleja en números, que reflejan el impacto directo y las transformaciones que han tenido las políticas públicas principalmente en el Caribe.
“¿Y qué porcentaje de las inversiones públicas se invierten ahora en la Costa? La costa era el lugar de donde salían los recursos naturales de este país y no había ninguna inversión. Cuando yo estudié, entré a la escuela primaria, no había ni escuela pública en mi comunidad. Todos los recursos salían del país y no regresaban nada. Ahora definitivamente, de todos los impuestos sobre nuestros recursos, el 75% regresa a las regiones autónomas por ley. Y además de eso se suman las inversiones públicas en carreteras, en puestos de salud, en escuelas, en construcción de hospitales. Nosotros vamos a tener el hospital del Caribe más grande de todo Centroamérica. Definitivamente, como médico, jamás podíamos soñar con algo como esto, si no hubiese una política realmente de acción afirmativa de parte del Gobierno hacia los pueblos originarios y hacia las regiones autónomas”, mencionó.

Un elemento importante que refleja de forma clara el lugar que otorga el Gobierno sandinista a la población originaria y afrodescendiente es el nombramiento del Compañero Valdrack Jaentschke como Canciller de la República de Nicaragua.
La doctora Cunningham resaltó que el hecho de tener un Ministro de Relaciones Exteriores originario de la Región Autónoma demuestra un avance importantísimo.
“En lo que nosotros planteamos nuestra incorporación, nuestro reconocimiento como ciudadanos plenos en este país. Definitivamente es un cargo importante. Yo siempre digo que una de los resultados del proceso de autonomía y de reconocimiento en nuestros derechos, no solo es que nosotros en las regiones autónomas podamos decidir a través de nuestros consejos regionales autónomos, sino que muestra presencia en las instituciones del Estado a nivel nacional también garantizan esa relación respetuosa, de respeto, entre el Gobierno nacional y los pueblos originarios y comunidades afrodescendiente. Entonces el nombramiento de Valdrack Jaentschke como ministro de relaciones exteriores demuestra nuevamente esa voluntad, de que nosotros estemos como costeños, como costeñas en los lugares donde se toman las decisiones y eso es verdadera autonomía”, concluyó.













