La firma del Acta de Independencia de Centroamérica ocurrida un 15 de septiembre de 1821 y la Batalla de San Jacinto del 14 de septiembre de 1856, son dos hechos históricos de muchos, que sustentan y dan base a la conciencia soberana y digna, que el pueblo nicaragüense ha sabido defender a largo de los años y que es el estandarte que alza el FSLN desde su fundación hasta estos días.
Esta reflexión la hace el historiador y académico universitario, compañero Rafael Casanova, quien instó a la juventud nicaragüense a mantener vivos esos ideales que erigieron nuestros héroes y próceres como Miguel Larreynaga, el General José Dolores Estrada, el Sargento Andrés Castro, el General Benjamín Zeledón, el General de Hombres y Mujeres Libres Augusto C. Sandino y que recogen en su lucha el Frente Sandinista de Liberación Nacional con sus fundadores como el comandante Carlos Fonseca Amador, el comandante Tomás Borge, Germán Pomares, Silvio Mayorga y que durante todos años defiende la Revolución Sandinista encabezada por el Comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, ideales que se mantiene en la actualidad.
Casanova hizo un paralelismo histórico sobre el significado de estas dos efemérides importantes para Nicaragua y que hoy se retoman con mucho ahínco, para hacer frente a las actitudes imperialistas de Estados Unidos y países de Europa que pretenden mantener un mundo unipolar y atacan permanentemente a las naciones que trabajan por un sistema multipolar, entre estas Nicaragua que mantiene con firmeza su rechazo a todas las agresiones que buscan como lesionar nuestra soberanía e independencia.

“A la juventud le recomendamos que utilice los avances de la tecnología para profundizar sobre nuestras raíces y llenarse de esa identidad nicaragüense, de los valores que encarnan nuestros héroes, no solamente de los de San Jacinto, sino de las distintas generaciones que desafiaron una serie de circunstancias muy difíciles para construir lo que hoy es Nicaragua”, puntualizó Casanova, que es directivo de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua
Sobre la Firma del Acta de Independencia, dice que si bien fue un hecho histórico para Centroamérica, esta ocurre un par de años después y fue enarbolada por los pueblos de las naciones de esta región. En distintas ocasiones reitero que al igual que esa época, hoy vivimos tiempos en que los imperios de la tierra pretenden retroceder la historia y quieren imponer nuevos métodos de esclavitud de los pueblos, que hoy más que nunca tienen conciencia sobre los peligros que representa las actitudes fascistas y neocolonialistas.
“La firma del acta de independencia fue muy significativo porque inició la separación de España, pero fue un acto a espaldas del pueblo, el mismo artículo 1 dice que hay que declararla antes que la declare el mismo pueblo, porque hay que adentrarse que estaba dirigido a impedir que se establezca en capitanía general del reino de Guatemala como se llamaba Centroamérica las reformas liberales. En España se dio una revolución liberal y los grandes terratenientes criollos y los funcionarios peninsulares querían preservar sus privilegios. Recordemos que es un acto de separación de España, se convoca a un congreso y viene luego la anexión (a México), es decir hay que verlo como un acto, con independencia de las consecuencias que tuvo, fue el que inició la separación de España, pero legalmente no fue la independencia, la Independencia de Centroamérica se gesta el primero de julio de 1823 con el acta que se hace con el General Vicente Filísola, mexicano porque el Reino de Guatemala pertenecía a México y al declararse el imperio mexicano se desarrolla el anexionismo, pero se despierta el republicanismo tanto en México como en Centroamérica y esto implica que se vaya a una guerra civil en Centroamérica y en Nicaragua”, explica.
Agrega que la primera etapa de la independencia efectivamente inicia en septiembre de 1821, pero se concreta en una segunda etapa con la caída del imperio de Iturbide en México en julio de 1823.

“Ahí se proclama la separación de México y de cualquier otra entidad territorial, entonces se declara en el congreso para constituir las provincias unidas de Centroamérica y ahí aparece el retrato de Simón Bolívar y Bartolomé de las Casas”
El filibusterismo de ayer, es el mismo de hoy con nuevos métodos
En estas fiestas patrias de septiembre no solamente se debe enarbolar el orgullo de ser nicaragüense, sino también enaltecer a todos los héroes y próceres que nos enseñaron el camino para construir una verdadera independencia, los años de resistencia de los pueblos originarios, las guerras civiles y la lucha contra la invasión filibustera que representaba a los esclavistas del sur de los Estados Unidos y que en el caso de Centroamérica y Nicaragua, tuvo como representante a William Walker que fue patrocinado por Byron Cole.
“Hay que decir si bien hubo batallas trascendentales como las dos de Masaya de octubre y noviembre de 1856, después de la batalla de San Jacinto y también la larga batalla de Rivas que tardó desde el 29 de enero al primero de mayo de 1857 y otros escenarios como la batalla de Granada que terminó con el incendio de 19 días y 19 noches, pero viene la pregunta ¿Porque es importante la Batalla de San Jacinto? Y es importante por distintos elementos, en primer lugar la guerra civil caminaba paralelamente con la guerra antifilibustera del 29 de junio de 1855 que se produjo el primer ingreso de Walker y había preocupación por los estados centroamericanos, porque Walker decía en su pendón ‘cinco o nada’ y había una presión de los bandos políticos que habían provocado la llegada de Walker para que se hiciera la unidad antifilibustera en el Estado de Nicaragua, porque se convierte en guerra nacional porque el concepto de nación era alrededor de la nación Centroamérica y porqué es importante San Jacinto, porque se produjo dos días después del 12 de septiembre que es la firma del acta de alianza de los partidos, una alianza transitoria para derrotar al filibustero”, explicó.
Otro elemento a tomar en cuenta en este contexto, que era la primera vez que se enfrenta una fuerza filibustera pura, numerosa. Habló de dos combates en San Jacinto, uno ocurrido el 5 de septiembre y el segundo el 14 del mismo mes de 1856.

“En esa batalla esa fuerza era entre 300 y 360 filibusteros, recordemos que estaban mejor armados, con el mejor armamento de la época y con una fuerza de caballería, de infantería con fusiles y revolver de cilindros, mientras por nuestro lado teníamos fusiles de chispa”. Walker y sus fuerzas subestimaron a los ejércitos centroamericanos. En esta histórica batalla, los patriotas nicaragüenses encabezados por Estrada, Castro, los indios flecheros de Matagalpa, también fuerzas provenientes del pacifico, de Masaya, Granada, Rivas y León.
“En esta batalla se incorporan los mestizos y los indígenas, es una resistencia popular porque Walker representa una amenaza nacional y social, proclamó la esclavitud, Walker representa una amenaza para Centroamérica, en este caso los estados de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, luchan por la identidad y San Jacinto tiene ese elemento simbólico”, dice Casanova.
Y reflexiona “la invasión filibustera no es una aventura de Walker, los filibusteros representaban a los esclavistas del sur de Estados Unidos, es decir era una expansión de los esclavistas del sur y sufrimos una invasión estadounidense encabezada por William Walker”. En esa ola de esclavistas vinieron alrededor de 5 mil personas, incluyendo las fuerzas filibusteras y sus familias, que vinieron a establecerse y con ello a confiscar propiedades.
Las bases del Estado Nación
Ante esta amenaza para Centroamérica y particularmente para Nicaragua, los pueblos se unen para luchar contra el invasor, una actitud de patriotas que para estos tiempos debe ser emulada por las naciones porque hoy está en juego la soberanía y la dignidad.

A 156 años de esta Batalla de San Jacinto, el filibusterismo de ayer es el mismo de hoy con diferentes matices, pero al final “el enemigo es el mismo”.
“Es cierto tuvimos una invasión estadounidense que fue derrotada por los centroamericanos, eso nos ayudó a los nicaragüenses a desarrollar sentimientos patrióticos nacionales para sentar las bases del Estado Nación. Tuvimos una segunda intervención que muy poco la mencionamos, 1909, 1910, porque se realza la resistencia de 1912 porque se nos niega y no se nos permite evolucionar como nación autónoma independiente y por eso viene Zelaya (Jose Santos Zelaya) renuncia creyendo que era su persona, no, no era su persona, era Zelaya y el nacionalismo zelayista representando el momento”.
Se produjo la intervención de miles de marines yanquis, época en donde Estados Unidos se revela como potencia imperialista, a ella se enfrenta el General Benjamín Zeledón y luego la lucha del General Augusto C. Sandino, que derrota y expulsa al invasor.
“El Frente Sandinista de Liberación Nacional que enarbola la bandera de (libertad y dignidad) nuestros más grandes patriotas como Augusto C. Sandino, es el 19 de Julio (de 1979), pero mantenemos esos días patrios como referencia de nuestro pendón heroico, decimos el enemigo es el mismo, pero más sofisticado, no es el desembarco de marines, no es el desembarco de filibustero, sino que hay distintos mecanismos mediáticos que como en aquellos tiempos hacían aparecer a los filibusteros como buenos, hoy hay toda una actitud filibustera de tiempos modernos por parte de los organismos internacionales financieros, por parte de las trasnacionales de información y por supuesto de los círculos de poder de los mismos Estados Unidos, por eso decimos el enemigo es el mismo, que no permite el desarrollo de una alternativa autónoma, independiente y el filibusterismo se expresa en esas distintas dimensiones, aunque no se manifiesta en la intervención directa, pero eso no esta gravitando solamente en Nicaragua, es sobre toda Latinoamérica, vemos el aislamiento o el bloqueo mismas que le hacen a la República Bolivariana de Venezuela, al gobierno revolucionario de Cuba, vemos ahora a Estados Unidos (hace la señal entre comillas) el paladín de la democracia, convertido en los sectores más extremistas del capitalismo mundial que están a punto de desencadenar peligrosamente una tercera guerra mundial”, valoró el analista.

Ahora lo peligroso, que hay sectores locales vendepatrias que como ayer llamaron y trajeron a William Walker a invadir Nicaragua, también hay en Venezuela, que junto a oligarquías latinoamericanas, están llamando a “intervenir en sus propios países” y ahora utilizan las nuevas tecnologías y redes sociales para hacer parecer como villanos a los que están defendiendo la dignidad y soberanía de sus naciones.
“Si ustedes leen los discursos de Walker no se diferencia mucho de los discursos de Donald Trump, de Joe Biden, de los discursos de Bush, de los de Clinton y todos estos mandatarios que representan a los círculos de poder de Estados Unidos, esa amenaza no ha desaparecido y piensan mantener el mundo unipolar y subyugada a las naciones a las periferias, entonces tenemos un reto en este momento quienes enarbolamos y debemos enarbolar la bandera de José Dolores Estrada, la piedra de Andrés Castro y el pendón revolucionario de Sandino y del Frente Sandinista que representa la dignidad de Nicaragua y que nos dignifica a nivel de América Latina”.
Casanova concluyó instando a la juventud a mantener ese legado de nuestros héroes y mártires de todas las generaciones de patriotas, que con sus acciones construyeron la Nicaragua Bendita, Libre y Siempre Digna.















