La vicepresidenta de Nicaragua, Compañera Rosario Murillo, destacó la fortaleza espiritual del pueblo nicaragüense, afirmando que, como pueblo cristiano, socialista y solidario, Nicaragua avanza con confianza en Dios y en unidad por el bien común.

En sus declaraciones reafirmó el compromiso de Nicaragua de ser solidario con los pueblos que enfrentan agresión y opresión, caminando siempre con amor y esperanza.

"Muy buenas semanas todas las familias nicaragüenses, aquí vamos y vamos bien, porque somos un pueblo creyente, devoto y un pueblo de mucha confianza en Dios, porque somos un pueblo cristiano, socialista y solidario, un pueblo que camina en unidad por el bien común, un pueblo que camina con amor, construyendo todos los días, realizando obras todos los días, promoviendo ese valor esencial de familia y comunidad, todos los días. Pueblo de Dios, el pueblo nicaragüense, las familias nicaragüense, pueblo de Dios", reflexionó la Compañera Vicepresidenta.

En este sentido dijo que como nicaragüenses "nos sentimos privilegiados de ser ese pueblo de Dios que camina con Cristo Jesús como Príncipe de la Paz, como príncipe del Cariño, que camina con Cristo Jesús, caminamos con Cristo Jesús alabándole todos los días y con esa fortaleza espiritual que tenemos, es que somos capaces de trascender todos los desafíos que en este mundo son múltiples, un mundo que desgraciadamente conoce el odio todos los días, aquí vivimos periodo de odio hace unos años, hemos vivido el odio de los imperialistas de la Tierra a lo largo de los siglos, y les hemos derrotado, y les hemos expulsado y les hemos vencido. Y vamos adelante, más allá de lo que ellos se propongan, porque es el pueblo nicaragüense, el soberano, el dueño de nuestras propias tierras".

No obstante se refirió a los desafíos globales: "Pero este mundo, el mundo de hoy es un mundo de mucho, de mucho odio, de mucha saña, de mucha agresión, de mucha destructividad, de muerte y desgraciadamente esa es la realidad en la que tenemos que caminar, habitar, ser absolutamente solidario con los pueblos que sufren la embestida del odio, embestida satánica como las que tuvimos aquí. Se manifiesta el odio, el odio es una expresión de satanás, del diablo, lo hemos vivido, lo hemos derrotado con amor, con esperanza y con la fuerza de un espíritu invicto, invencible que es nuestro espíritu". 

Reiteró que como pueblo nicaragüense "nos corresponde hoy seguir absolutamente solidarios con los pueblos que luchan, que combaten, que sufren, pero luchan y combaten y serán liberados de esa carga maldita, malévola del odio que se cierne sobre ellos, pero los pueblos, la justicia, la verdad, la fe, será vencedora, saldremos triunfante,  porque con cada pueblo que combate estamos ahí, y sabemos que saldremos triunfante".

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