La presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, presidió este jueves un solemne acto de ascensos y condecoraciones en el Monumento Ecléctico de la Academia Militar de la Guardia Nacional Bolivariana (AMGNB), en honor a los héroes y mártires caídos y los heridos en defensa de la patria durante la agresión militar del pasado 3 de enero.
La ceremonia reconoció el sacrificio de soldados patriotas y ciudadanos civiles que ofrendaron su vida o resultaron heridos durante lo que el Gobierno Bolivariano califica como un “vil ataque y secuestro” contra el presidente constitucional y comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Nicolás Maduro Moros.
En mensaje al pueblo de Estados Unidos, la presidenta encargada dijo que los recientes acontecimientos dejan una mancha en la historia de las relaciones bilaterales, pero que Venezuela no actuará movida por el odio. «No es venganza, es reivindicación; daremos lecciones de diplomacia internacional», afirmó.
#ENVIVO | Entrega de ofrenda de honor al excelentísimo Sr. Bruno Rodríguez, canciller de la República de Cuba, en compañía del excelentísimo Sr. Jorge Luis Mayo, embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Cuba, en representación de los 32 héroes cubanos que… pic.twitter.com/sGXKRRqTSm
— teleSUR TV (@teleSURtv) January 8, 2026
Evocó la doctrina militar del Padre de la Patria, Simón Bolívar, resaltando que el Ejército venezolano ha sido formado para la defensa, no para la guerra. «Bolívar nunca enseñó a usar la supremacía para humillar a nadie, siempre hubo respeto a la dignidad del adversario», sostuvo y recordó la máxima bolivariana de que «la libertad es el único objetivo digno del sacrificio de los hombres».
«Nuestros hombres y mujeres que cayeron en combate son héroes y heroínas de la patria de Simón Bolívar, y los hermanos de Cuba, hijos de Martí y de Fidel, también son héroes y heroínas de esta patria, porque como un solo pueblo combatieron en la defensa, frente a la agresión ilegal e ilegítima», sostuvo Rodríguez.
La presidenta encargada aseguró que «estamos unidos, en el amor. Nuestro concepto de patria es que la patria es humanidad».
Durante el acto se entregaron ofrendas de honor, presillas y condecoraciones posmortem a los familiares de oficiales y tropas profesionales que “ascienden a la inmortalidad en cumplimiento de su juramento”.
La presidenta refirió que no están legando a las futuras generaciones «historias de traidores y cobardes».
«Les estamos legando la historia de un país que no se rinde, de un país que no se subordina. No estamos subordinados, ni estamos sometidos, tenemos dignidad histórica y tenemos compromiso y lealtad con el presidente Nicolás Maduro, que ha sido secuestrado, y la primera combatiente diputada Celia Flores», recalcó.
Durante la ceremonia también se otorgaron distinciones como la Cruz del Ejército y de la Aviación en su primera clase a efectivos heridos en combate, quienes “portan las cicatrices del honor”.
El homenaje incluyó una dimensión internacional: se rindió tributo a los 32 héroes de la República de Cuba que ofrendaron sus vidas defendiendo el territorio nacional. El embajador cubano en Venezuela, Jorge Luis Mayo Fernández, recibió en su nombre una ofrenda de honor.
La ceremonia contó con honores militares, incluyendo un toque de oración y siete salvas de artillería, símbolo de la gratitud eterna de la nación. Además, el obispo castrense de la FANB, monseñor Benito Adán Méndez Bracamonte, y el pastor principal, coronel Elioner Delgado Carrillo, elevaron oraciones por los caídos.
Acompañaron a la presidenta encargada el General en Jefe Vladimir Padrino López, vicepresidente sectorial de Defensa y Soberanía; el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, y miembros del alto mando militar venezolano.
El Estado venezolano ratifica que el sacrificio de sus mártires es la piedra angular sobre la cual se alza la dignidad de la patria, reafirmando su compromiso con la defensa de la soberanía nacional frente a lo que describe como agresiones externas.
El ministro Bruno Rodríguez rindió tributo a los combatientes cubanos y venezolanos caídos en la criminal agresión militar estadounidense. “La sangre de ambos pueblos se fundió en tierra venezolana, como corresponde a naciones hermanas”, afirmó y extendió un mensaje de “honor y gloria” a los caídos y de “amor y paz” a los civiles asesinados.
Destacó que «los combatientes cubanos, en desigual combate, enfrentaron al enemigo imperialista que profanaba la soberanía de la patria venezolana y protegían al presidente constitucional Nicolás Maduro».













