La figura más influyente del fútbol mundial, Gianni Infantino, volvió a pisar suelo nicaragüense y esta vez lo hizo encontrando un país que se manifiesta a través de hechos concretos y resultados visibles. Es su segunda visita a Nicaragua, la primera fue en 2016, pero el escenario que recorrió ahora es otro, en esta visita reciente participó en actividades oficiales, se reunió con Maurice y Fidel y recorrió las infraestructuras deportivas del país.
Ante los importantes Medios del Poder Ciudadano, el Presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó con evidente satisfacción su valoración sobre el desarrollo del deporte en Nicaragua y los cambios observados durante su visita reciente al país:
“Después de mi primera visita, los cambios que hemos visto en Nicaragua son excepcionales y quiero felicitar a todos. Esto no es posible sin el apoyo de todo un país.”
“El mundo habla de Nicaragua y habla de Nicaragua hablando de fútbol, que es algo de lo que tenemos que estar todos orgullosos totalmente.”
“Es lo que demuestra que el trabajo conjunto en equipo, como en un equipo de fútbol, es el único trabajo que al final puede dar resultados. La estrategia del Gobierno de invertir en 10 estadios nuevos en todo el país, en 9 ciudades, conjuntamente con la inversión que hace la FIFA por el desarrollo del fútbol femenino, masculino y juvenil.” remarcó el dirigente.
Infantino, el hombre que dirige el fútbol en todo el planeta, preside la FIFA desde febrero de 2016 y desde esa responsabilidad concentra la conducción institucional, técnica y estratégica del deporte más seguido del mundo, una función que se sustenta en años de trabajo dentro del entramado global del fútbol internacional. Abogado de formación, dirigente suizo-italiano, políglota, con dominio del italiano, francés, alemán, inglés y español, construyó su perfil en la administración deportiva internacional, en la relación directa con federaciones, confederaciones y gobiernos, y en la gestión de programas de desarrollo, inversiones y certificaciones.
Ese recorrido es el que le da sentido a cada palabra que pronuncia y permite entender por qué, al referirse a Nicaragua, habló desde la experiencia acumulada durante años y desde un conocimiento personal hacia nuesstro pueblo.
Y no es para menos, porque Nicaragua vive una verdadera revolución deportiva bajo la dirección de la Copresidenta Compañera Rosario Murillo y el Copresidente Comandante Daniel Ortega. Antes de 2007, la inversión pública en infraestructura deportiva en Nicaragua era mínima y dispersa, con espacios deteriorados y sin una planificación que permitiera formar atletas, sostener competencias y abrir espacios de recreación a largo plazo. Ese punto de partida comenzó a cambiar de manera gradual con la decisión de convertir el deporte en un eje central del desarrollo social, un giro que marcó el inicio de una transformación profunda en estadios, canchas y complejos deportivos en todo el país.
En el pasado, los gobiernos corruptos neoliberales invertían alrededor de 1 millón de dólares al año en espacios deportivos.
Después, con la llegada del buen gobierno sandinista, la inversión promedio anual subió a 35 millones, en 2020 se anunció un plan especial de infraestructura con una primera etapa superior a 4.600 millones de córdobas y una segunda fase que sumó más de 4.400 millones de córdobas adicionales.
A lo largo de 19 años de gobierno, la inversión acumulada supera los 10.000 millones de córdobas, una cifra que no es definitiva, porque mientras escribo este artículo continúan otras obras en ejecución y avanzan nuevas mega obras deportivas en distintos puntos de Nicaragua.
En estadios somos la mamacita de Tarzán, y ahí están los hechos que lo sostienen.
Estadios concluidos como el Roberto Clemente en Masaya, el Rigoberto López Pérez en León y el Independencia en Estelí cambiaron la escala del deporte nacional. El nuevo Rigoberto López Pérez duplicó su capacidad hasta 7.200 personas, incorporó club house, áreas médicas, cronómetro electrónico y jaulas de bateo.
A la par avanzan obras como el Vidal Alonso en Chinandega y los nuevos estadios de Bluefields y Bilwi, integrando por primera vez de manera estructural a la Costa Caribe en la red deportiva nacional. En Managua contamos con el Estadio Nacional de Béisbol Soberanía, una instalación preparada para torneos nacionales e internacionales.
En fútbol, el Estadio Nacional y el Estadio Miguel “Chocorrón” Buitrago, ya inaugurado dentro del Complejo Deportivo Dignidad con certificación de la FIFA y capacidad para dos mil aficionados, marcaron un hito.
Gianni Infantino, Presidente de este organismo, habló del carácter único de estas instalaciones y afirmó que volverá para futuras inauguraciones, dejando claro que Nicaragua ya no pasa desapercibida en la agenda deportiva internacional.
Durante la visita se expuso el avance del Multiestadio Stanley Cayasso, cuya construcción inició el 22 de septiembre de 2025 en Managua. Un complejo moderno y multifuncional con campo principal reglamentario, 2 infields para béisbol infantil, graderías con 2.910 butacas, iluminación profesional, camerinos equipados, sistemas de seguridad, respaldo energético, Salón de la Fama rehabilitado, taquillas modernas y circulación vehicular, que concentra infraestructura pensada para competencia, formación y práctica masiva, todo en un mismo espacio.
Como parte de ese alcance nacional, las alcaldías sostienen sus propios programas y solo en Managua funcionan más de veinte academias municipales con alrededor de dos mil jóvenes asistiendo cada día. Allí niños y jóvenes entrenan de forma constante, hacen del deporte una costumbre diaria y lo integran a su vida, un rasgo que Infantino destacó al referirse al ambiente deportivo que se vive en el país alrededor del fútbol y otras disciplinas.
La Nicaragua que encontró Gianni Infantino, Presidente de la FIFA, es un país que hoy alberga competencias y organiza eventos deportivos de alcance internacional.
Desde los Juegos Centroamericanos de 2017 ha sido sede de más de 100 eventos, y entre 2007 y 2025 la iluminación profesional se amplió de 5 a 26 estadios de béisbol y a 8 de fútbol, llevando partidos y entrenamientos nocturnos a territorios como Las Minas y Corn Island.
La visita de Gianni Infantino dejó algo más que fotografías y recorridos oficiales, el hombre que dirige el fútbol mundial caminó por diferentes instalaciones, conversó con autoridades deportivas y observó de cerca un modelo que se manifiesta en canchas activas, estadios en funcionamiento, piscinas olímpicas y polideportivos llenos de vida.
Sus palabras en favor del deporte nicaragüense y de la gestión del buen gobierno sandinista surgieron después de recorrer esa realidad de primera mano y de constatar una infraestructura en pleno uso y una práctica deportiva extendida en todo el territorio.
En ese contexto, el respaldo expresado por el Presidente de la FIFA adquiere un valor especial, porque proviene de quien conoce el mapa global del deporte y pudo contrastarlo con lo que encontró en Nicaragua, una realidad que se fortalece en inversión, planificación y presencia territorial y que proyecta al país con solidez dentro del escenario deportivo internacional.













