Durante la década de los años ochenta, en medio de un contexto marcado por la guerra financiada desde el imperialismo yanqui, llegó a Nicaragua el pastor puertorriqueño José Joaquín “Yiye” Ávila, reconocido por sus multitudinarias campañas evangelísticas en toda América Latina.
Su presencia en el país estuvo dedicada a la oración y a la predicación de la fe, desarrollando jornadas religiosas donde oró por Nicaragua y la paz, estableciendo además una relación de hermandad y amor con la Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega.
Décadas después, ese vínculo volvió a hacerse presente con la reciente llegada al país de su hija, la pastora Doris Myrna Ávila Talavera, quien arribó a Nicaragua acompañada de su esposo José Agripino Rodríguez y de su hijo Miguel Sánchez Ávila, nieto de Yiye Ávila, para retomar ese lazo espiritual construido por su padre en los años 80.
Su visita en Nicaragua se integra a las actividades del Mes de la Paz, donde acompañó las jornadas religiosas que reunieron a miles de personas en distintos espacios, en un ambiente caracterizado por la fe, la oración y la participación de familias que acudieron a estas convocatorias.
Entre ellos podemos señalar el culto realizado en la Plaza La Biblia durante el 19 de abril Día Nacional de la Paz, donde la pastora Doris Myrna Ávila Talavera participó junto a miles de creyentes en una jornada dedicada a la oración conjunta por Nicaragua.
En ese tiempo elevó una oración dirigida al país, a sus familias y a sus autoridades, expresando: “Amado Dios, Padre Celestial, en este momento clamamos a ti por Nicaragua. Te agradecemos la bendición, el honor de estar aquí para orar por este pueblo, Señor, que te ama”, al iniciar su mensaje ante los asistentes.
Después y durante su intervención en el evento realizado el pasado 20 de abril, donde se desarrolló un acto de oración por la paz en Nicaragua junto a la Compañera Rosario Murillo, el Comandante Daniel Ortega, autoridades policiales y militares, miembros del gabinete, la Juventud Sandinista, y en transmisión en vivo para todo el pueblo de Nicaragua y el mundo, la pastora Doris Myrna Ávila Talavera también manifestó:
“Señor amado, yo pido primeramente por sus líderes; te pido que tú les sigas guardando, que tú les sigas fortaleciendo”, en una oración enfocada en la protección y la fortaleza de quienes conducen el país.
En el desarrollo del acto agregó: “Ya tienen Paz, pero queremos que esa Paz se mantenga, queremos, ¡oh Dios mío!, que esa Paz permanezca”, reafirmando la intención de orar por la continuidad de la paz en Nicaragua, en este mismo instante de oración compartido con las autoridades y el pueblo.
Asimismo, expresó: “Declaramos esta nación santa y que ¡Jesucristo es el Señor de Nicaragua!”, como parte de su mensaje dirigido al país en este acto.
Igualmente, la pastora agradeció al pueblo nicaragüense por el recibimiento y el cariño hacia su familia, señalando: “Hemos disfrutado del amor que mantienen para mi papá y que se extiende a nosotros. Estamos muy felices de estar aquí”, destacando el vínculo que su padre mantuvo con la Compañera Rosario Murillo, el Comandante Daniel Ortega y el pueblo nicaragüense.
Uno de los momentos más importantes del acto fue el mensaje de la Copresidenta, Compañera Rosario Murillo, quien se dirigió a los nicaragüenses expresando:
“Del pasado no se vuelve; al futuro se camina erguido, nunca de rodillas, y el presente es donde hemos llegado caminando con honor, con valor, con amor grande, digno, con historia y memoria, con valentía, con orgullo, con patria. El tiempo y el espíritu son todos. Nada es nada, y lo sabemos.
Nicaragua es de todos, de todos los que vivimos la gloria de ser de verdad nicaragüenses, de ser de verdad cristianos, porque no sabemos claudicar, no sabemos rendirnos, no sabemos vendernos, no sabemos dejar de ser alma, lo que juntos, nosotros los que juntos vamos adelante, luchamos para vencer, para vencer amando, para seguir venciendo unidos en los nuevos horizontes”, sostuvo.
En ese mismo mensaje, la Copresidenta, como continuación de sus palabras y desde su fe en Dios, también manifestó:
“Los pueblos saben, los pueblos sabemos y por eso pedimos a Cristo, a nuestro Dios, que nos ilumine a todos para que el futuro de Paz, de derechos, de bienestar, de amor cristiano, socialista y solidario sea para Nicaragua, para los pueblos de nuestra América, para el mundo.
Es lo que todos queremos, es lo que todos deseamos y por eso trabajamos caminando siempre, avanzando siempre y librando las batallas necesarias para la Paz.
Abrazos grandes a todas las familias en este día de compromiso con la armonía y con las luchas contra la pobreza, compromiso con el futuro, compromiso con el estudio, compromiso con la salud, compromiso con las viviendas, la infraestructura, compromiso para salir de la pobreza”, concluyó la Compañera Rosario Murillo.













