La Copresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, expresó sus condolencias por el fallecimiento de la inspectora Sobeyda del Rosario Zelaya Laguna, destacando su entrega y fortaleza tras más de 10 años de lucha contra una enfermedad.

"Queremos enviar un abrazo fuerte a la familia de la inspectora Sobeyda del Rosario Zelaya Laguna, quien a los 39 años, después de una larga enfermedad, más de 10 años, partió al otro plano de vida la noche de ayer", informó la Compañera Rosario Murillo. 

"Ella era jefe de contingente del Centro Penitenciario de Matagalpa. Nuestro abrazo allá en el barrio Guanuca", dijo.

Mencionó que "hoy en la mañana se realizó un culto y luego su sepelio en el cementerio municipal. Un abrazo fuerte, fuertísimo. Somos mujeres aguerridas, valientes, luchadoras".

La Compañera Rosario Murillo indicó que "Diez años luchó contra la dolencia y nunca dejó de trabajar. Abrazos a sus tres hijos, abrazos a toda su familia".

Además, reiteró los abrazos "para doña Francisca, la compañera, los hijos, para la Policía, para todos los que le quisimos tanto, el Compañero Marcial Erasmo Loáisiga Martínez, que está presente en todas nuestras luchas y en todas nuestras rutas de victoria". 

Es terrible vivir del odio 

La Compañera Rosario Murillo llamó a rechazar el odio y la insensibilidad ante el dolor ajeno, señalando que alegrarse por el sufrimiento o la muerte de otros refleja perversión y falta de valores.

Sostuvo que "hay gente, que es increíble que haya personas que se alegran del mal ajeno o de que alguien muera, gracias a Dios. No nos ha permitido el Padre Celestial alegrarnos de que alguien padezca, sufra o muera, pase a otro plano". 

"Eso implica perversión, eso implica maldad, eso implica ser agentes de odio, gente de odio. Porque cuando tenemos el corazón lleno de amor, como cristianos, como hijos de Cristo Jesús, hijos de Dios Padre, no podemos sentir alegría cuando alguien sufre. No podemos alegrarnos de que una familia pierda a un ser querido; aunque creemos en la vida eterna, sabemos que siempre hay dolor, el dolor de la ausencia", comentó.

Remarcó que "ahí se muestra el verdadero rostro de quienes dicen cualquier cosa, en cualquier momento, con tal de, lo que ellos creen, lucirse; es lo que ellos creen. Pero lo que hacen es mostrar su rostro, el rostro de esa alma, que desgraciadamente, porque tampoco nos alegramos de que el ser humano tenga el alma luminosa que debemos tener. Desgraciadamente, hay seres que pierden esa luz por voluntad propia, porque nadie obliga a nadie a ser bueno, o a estar lleno de luz, o a estar lleno de amor".

"Nos obliga nuestra condición de seres espirituales; debería obligarnos. Por eso resulta tan difícil también entender que hay quienes inventan cualquier cosa para generar conflicto, mienten, calumnian para generar conflicto y ganancias, ganancias políticas, económicas, sociales", recordó.

Subrayó que "es terrible vivir del odio y sembrar cizaña todos los días. Ahí vemos todos los días la siembra de cizaña, pero bueno, ni prospera ni prosperará, porque lo que nos corresponde hacer como familia humana es promover todos los días Paz. Y como dijo el padre Toñito, la Paz es Justicia, es Justicia, es Solidaridad, es Cristianismo, es Socialismo".

"Y la Paz que nos dejó Cristo Jesús, la paz que nos ha dado Cristo Jesús, el amor, porque la paz es amor, es lo que tenemos que custodiar, cuidar y procurar vivir todos los días. Ser seres de paz. La paz es el camino. El amor es el camino. La hermandad es el camino. Y no las invenciones, las perversiones, porque nunca se llega a ninguna parte siendo peor; tenemos que ser mejores", concluyó la Compañera Rosario Murillo.

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